Rusia y la renta variable internacional le hacían un guiño al dólar. El billete verde superaba sus mínimos de dos semanas frente al euro y de ocho meses frente al yen gracias a la incertidumbre que se vivía en los principales mercados -que obligaba a los inversores a buscar un activo refugio donde anidar-, y la tregua que le concedía Rusia. Donde dije digo... eso parece que le pasa a Rusia. Hace apenas una semana el viceprimer ministro ruso, Igor Shuvalov, declaró que su país no está en contra del dólar pero matizó que Rusia no quería depender de las reservas de una única divisa. Estas palabras no son nuevas. Tanto Rusia como China llevan tiempo pidiendo un cambio radical en el sistema financiero internacional que pasa por la creación de una nueva divisa supranacional común diferente al dólar. Sin embargo, ahora parece que Rusia va a mantener la parte de la Hacienda que tenía en dólares, lo que relajaba los ánimos no sólo entre los bancos centrales, sino también entre los inversores que hoy se inclinaban por la moneda estadounidense al ver la agitación en los mercados internacionales. Y es que a ambos lados del Atlántico los vaivenes en las bolsas eran generalizados. En el Viejo Continente no se ponían de acuerdo las principales plazas en la tendencia bursátil, mientras en Nueva York los números rojos llegaban de la mano del decepcionante dato de confianza. El informe de septiembre de la Conference Board ha reflejado una caída inesperada para los analistas. Este mes, el índice ha retrocedido hasta los 53,1 puntos desde los 54,5 alcanzados en la revisión de agosto y frente a una previsión del mercado que esperaba una mejora hasta los 57 puntos. Así, cuando quedaba poco más de media hora para el cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se depreciaba cerca de medio punto porcentual frente al billete verde y se cambiaba en 1,4554 dólares. El cruce ha perforado el soporte de los 1,4564 y se va hasta un mínimo de la sesión de 1,4536. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,4549 dólares. Frente al yen, el dólar recuperaba poco más de un 0,3% y se cambiaba en 90,22 yenes. |