En el mercado de divisas la reacción ante el decepcionante dato del PMI de Chicago no ha sido tan exagerado como en la renta variable. El euro, que ya había sacado ventaja en su principal cruce después del dato del PIB del segundo trimestre en EEUU, seguía en verde frente al dólar. Parecía evidente. Los operadores se confiaron tras las cifras del Producto Interior Bruto de EEUU para el segundo trimestre, que ha confirmado un retroceso menor del esperado entre abril y junio, lo que ha sorprendido a los analistas que habían calculado una contracción de entre el 1 y el 1,2%. La corrección del dato se debió, principalmente, a las caídas en la inversión de las empresas y las exportaciones y al aumento del gasto del gobierno. Un PIB tres décimas mejor de lo esperado invitaba a los inversores a hacerle un guiño a las monedas de altos rendimientos. El jarro de agua fría llegaba algo más tarde. La agenda macroeconómica de EEUU reservaba un dato que ha dado la vuelta a los mercados de renta variable a ambos lados del Atlántico. El descenso del PMI de Chicago durante el mes de septiembre ha sorprendido al mercado y a los analistas. El descenso de la producción y los pedidos ha lastrado a la actividad. Según refleja el PMI de Chicago, el indicador se ha situado en los 46,1 puntos, desde los 50 alcanzados en agosto. De nuevo las dudas. Una leve incertidumbre recorrió el mercado Forex pero no evitó que los operadores desinvirtieran en el euro, que desde este verano intenta librarse de los movimientos laterales que caracterizan el principal cruce del mercado de divisas. Así, cuando quedaban apenas unos minutos para el cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se apreciaba poco más de un 0,2% frente al billete verde y se cambiaba en 1,4627 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,4643 dólares. |