El euro se recupera del mal dato de empleo de EEUU y, tras marcar su peor nivel frente al yen, vuelve a pintar en verde cuando falta poco menos de una hora para el cierre de los mercados del Viejo Continente. Los cruces de 'carry trade' siguen en retirada. El euro lleva una semana de altibajos. De subidas y bajadas al ritmo al que la renta variable gana y pierde enteros. Bailan al son de unos datos macroeconómicos que dan una de cal y otra de arena. Las dudas surgieron con el PMI de Chicago. El descenso de la producción y de los pedidos lastró la actividad empresarial. El indicador se situó en 46,1 puntos, desde los 50 alcanzados en agosto. Estas cifras se topaban con el PIB del segundo trimestre en EEUU que resultó mejor de lo esperado. La guinda la ponía hoy el Informe de Empleo. Los expertos sospechaban que este dato no iba a ser demasiado alentador. Ya hubo un adelanto, el pasado 30 de septiembre, cuando se conocieron las cifras de desempleo del sector privado en EEUU. Hoy, poco antes de la apertura regular de Wall Street, se confirmaron los peores pronósticos al incrementarse la destrucción de empleo muy por encima de lo esperado. Tras estas cifras, las dudas volvían a tomar la batuta. Los operadores preferían buscar refugio para sus inversiones y dejaban al euro en su menor nivel frente al yen desde julio. Sin embargo, una vez pasado el primer mal trago los cruces volvieron a sus cauces. El euro lograba recuperar la cota de los 1,46 dólares frente al billete verde y los 130 yenes en su cruce con la moneda nipona. Así, cuando quedaba poco más de media hora para el cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se apreciaba poco más de un 0,6% frente al billete verde y se cambiaba en 1,4606 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,4537 dólares. |