Las alzas de los futuros de los índices de bolsa de Estados Unidos disminuían la demanda de activos de refugio seguro, lo que también presionaba al dólar.
El dólar de Australia avanzaba por una mejora del apetito por el riesgo y ante las especulaciones de que el Banco de la Reserva de Australia podría subir las tasas de interés esta semana.
El comunicado que dio el G-7 el sábado no ofreció nada nuevo como para calmar las preocupaciones por la debilidad del dólar, pese a las acaloradas discusiones del tema antes de la reunión.
Los operadores apostaban a un debilitamiento adicional del dólar que serviría para resolver los desequilibrios entre los países consumidores y endeudados como Estados Unidos, y las naciones productoras y ahorradoras como China.
"El G-7 resultó ser puras palabras, nada de acción", dijo Boris Schlossberg, director de análisis cambiario de GFT Forex en Nueva York. "El mercado superó cualquier temor a una intervención verbal y fue derecho a comprar euros y vender dólares", agregó.
Las acciones globales se sostenían el lunes pese al débil reporte del empleo estadounidense que se divulgó el viernes.
Los flojos datos del empleo sugieren que la política monetaria de Estados Unidos se mantendrá muy flexible, alentando a los operadores a comprar las monedas percibidas como más riesgosas, además de activos como acciones.
"El riesgo se recuperó con bastante fuerza (...) y eso lleva a un debilitamiento general del dólar hoy. El mercado busca acumular 'posiciones de riesgo' nuevamente", dijo Geoff Kendrick, estratega cambiario de UBS en Londres.
En las primeras operaciones de Nueva York, el euro ganaba el 0,2 por ciento a 1,4598 dólares EUR=.
El mercado ignoró una caída menor de lo previsto en las ventas minoristas de la zona euro para agosto y otros datos que mostraron que la economía de servicios de la región volvió al crecimiento el mes pasado.
El índice dólar .DXY, una medida del desempeño de la divisa contra seis monedas principales, descendía un 0,1 por ciento a 76,961.
El mercado también estaba a la expectativa de los anuncios de política monetaria que harán el jueves el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra.
(reporte adicional de Jamie McGeever en Londres)