Por Javier Blanco - El precio del oro alcanzó un nuevo máximo nominal histórico al superar ayer durante la sesión de negocios en la división de metales de la Bolsa de Nueva York los 1040 dólares la onza. Fue impulsada por compras de quienes buscan cubrirse ante la debilidad global del dólar o intentan proteger las ganancias obtenidas tras el rally que siguió al hundimiento de las bolsas de fines de 2008, ahora que algunos analistas vuelven a advertir sobre la conducta "irracionalmente eufórica" de algunos inversores. La onza de oro en negocios al contado llegó a operarse a US$ 1043,45, antes de ceder hasta los 1036,10 del cierre, con lo que dejó atrás su anterior récord de 1030, el 8 de marzo de 2008. En tanto, el referencial de los futuros de oro, el contrato por liquidarse en diciembre, también tocó un máximo histórico de 1045, para cerrar luego a 1039,70, con un alza de un 2,2% respecto de su valor previo. El renovado impulso alcista del metal se produce en medio del proceso de debilitación del dólar, que ayer pareció acelerarse luego de que el diario británico The Independent publicara ayer que los países petroleros del Golfo Pérsico estaban en conversaciones con Rusia, China, Japón y Francia "para abandonar a esa divisa como moneda de pago en el comercio del petróleo", una especie luego desmentida por funcionarios de alto rango de Arabia Saudita y Rusia, que participan de la asamblea del FMI en Turquía. Además, en la misma jornada se conoció una encuesta en Estados Unidos según la cual el índice de precios al consumidor aumentaría 1% durante el trimestre en curso, algo que, de ocurrir, profundizaría la depreciación real del dólar. Perspectivas El nuevo récord del oro sigue muy por debajo de los máximos ajustados a la inflación (se ubicaría el nivel de la onza en torno a los US$ 2070, según el consenso de analistas) y la mayoría de los analistas creen que su tendencia sigue siendo alcista. ¿Por qué? Porque, pese a su nivel récord, la cotización del oro sólo avanzó 18% en lo que va del año (la del cobre subió 99% y la del crudo, más del 60%), en parte afectada por la debilidad que exhibe la demanda mundial de joyas (bajó 15% en la primera mitad de 2009, comparada con un año antes, según la consultora de metales GFMS) por el impacto que la crisis global tuvo en los bolsillos y las expectativas de sus habituales compradores. Por eso es que cada vez más se cree que la continua valorización que el oro registró en las últimas semanas estaría alimentada por compras especulativas de los inversores, que ahora temen a una violenta corrección de precios en las bolsas, en momentos en que más voces advierten que la recuperación luce excesiva ante una salida de la recesión que se pronostica lenta. Uno de los que opinó en este sentido fue el Nobel Joseph Stiglitz, que dijo ayer en una entrevista concedida a Bloomberg Television que los mercados "han subido demasiado y de manera excesivamente rápida". En igual sentido se expresó el consultor local Miguel Boggiano, que en su último informe para Complexity Investments volvió a advertir que la corrección en Wall Street se acerca tras observar que "el precio de los seguros que cubren a los inversores de posibles movimientos abruptos en los precios de las acciones" ahora sube, lo que "puede significar un cambio repetino en las expectativas". |