En su último informe sobre la Argentina, titulado Background notes, el Departamento de Estado vuelve a insistir sobre la necesidad de que la Argentina resuelva el problema de los holdouts, salde la deuda con el Club de París y cumpla con los fallos de los arbitrajes internacionales iniciados por compañías estadounidenses y de otras nacionalidades que demandaron a la Argentina por la ruptura de sus contratos ante los tribunales del CIADI.
El informe dice que "la deuda que Argentina todavía tiene con acreedores internacionales y un gran número de demandas de arbitrajes presentadas por compañías extranjeras son legados de la crisis económica del 2001-2002 que deben ser resueltos".
El departamento de Estado, a cargo de Hillary Clinton, recuerda que el Gobierno anunció en el 2008 la intención de pagarle al Club de París utilizando reservas del Banco Central. También habla del marco que presentó el ministerio de economía en agosto del 2009 para reestructurar las Letras del Tesoro que no fueron incluidas en el canje del 2005 y del canje de bonos ligados a la inflación.
Fechado en octubre del 2009, el informe sin embargo no menciona las negociaciones que tuvo el ministro de economía Amado Boudou en Nueva York y en Estanbul a fin de saldar la deudas con los acreedores privados y el Club de París, como también para normalizar la relación con el FMI. Es evidente que no hubo tiempo de incluir nada al respecto.
El gobierno argentino padeció, sin embargo, un gran revés cuando la Ministra de economía de Francia Christine Lagarde dejó bien en claro durante una conferencia de prensa en Estanbul que Argentina no podrá reestructurar la deuda con el Club de París sin pasar antes por el FMI.
No quedó claro, sin embargo, si Boudou logro que el Director Gerente del FMI Dominique Strauss- Kahn le diera el visto bueno para que la revisión de la economía argentina que el FMI tiene que hacer en el marco del articulo IV sea únicamente técnica y de bajo perfil. Pero incluso si esto fuera así, el problema principal son las estadísticas argentinas. Este es un asunto técnico que será el eje central de la revisión, cualquiera sea la forma que adopte la misma.
Durante una entrevista con Bloomberg el Director de la División del hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, dijo que "estamos haciendo lo mejor que podemos" para normalizar las relaciones con Argentina pero "no podemos forzar" al gobierno a que nos permita revisar sus datos.
"Tenemos que llegar a una resolución con los números y la manera en que son procesados porque de lo contrario nuestras proyecciones no tendrán ningún sentido" dijo textualmente. En el panorama de la economía mundial el Fondo cuestiono el índice de los precios argentinos como la evolución del PBI, colocándoles un asterisco que indica que existen estadísticas diferentes.
En Wall Street hay expectativas, incertidumbre y escepticismo, todo mezclado. Muchos coinciden al afirmar que si el Gobierno no llega a un acuerdo pronto con los holdouts perderá el impulso que viene reflejando la suba de los bonos argentinos.
"La lectura de lo que está ocurriendo con los holdouts es compleja porque al parecer lo que están tratando de hacer es un "reverse inquiry" explicó una de las fuentes consultadas "Es decir no es el Gobierno el que haría una oferta, sino que al revés, son los holdouts los que, a través de los bancos (Barclays, Citi y Deuscthe) hacen la propuesta. La diferencia es importante desde el punto de vista legal ya que en un caso así el Gobierno no tiene que presentarse ante la Securities Exchange Comisión ni tampoco se reabre formalmente el canje."