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Gustavo Bazzan - El Ministerio de Economía y el Banco Central aceptaron los argumentos de cinco empresas para que se las eximiera de cumplir con el encaje del 30% (sobre el monto ingresado) al que están obligados los que ingresan dólares al país. El beneficio, publicado ayer en el Boletín Oficial, alcanza a los pedidos presentados por las firmas Aluar, Exolgan, Toredo, Apache y Olam, que en conjunto presentaron solicitudes por US$ 165 millones (ver infografía).
En todos los casos se consideró que el dinero tiene como destino la culminación de proyectos de inversión, el pago de deudas o la incorporación de capital de trabajo. Sobresale el caso de Aluar. La empresa informó que un conjunto de accionistas repatriará 40 millones de dólares, que se aplicarán a la suscripción de acciones de la compañía. Exolgan, a su vez, necesita el dinero para saldar una deuda y así poder solicitar un crédito de la Corporación Financiera Internacional destinado a la construcción de obras y adquisición de equipos. En un año alcanzaron este beneficio firmas como Visa Argentina, Kraft, Toyota, GMAC, IECSA, Biosidus, Fallabella y Alba.
El encaje rige desde junio de 2005 y fue pensado (durante la gestión del ex ministro Roberto Lavagna) como un freno al ingreso de capitales especulativos que ponían en riesgo la política de tipo de cambio competitivo. Hoy, muchos especialistas consideran que ese encaje es uno de los motivos que utilizan los inversores internacionales para poner a la Argentina bien en el margen del mapa de destinos financieros apetecibles.
Meses atrás, el titular de la Bolsa, Adelmo Gabbi, reclamó la eliminación del encaje a la Presidente. Cristina Kirchner no aceptó el pedido, pero aseguró que ninguna inversión productiva se vería frustada por esa barrera.w