Por JULIÁN GUARINO - La imaginación al poder. Pidamos lo imposible. No sé lo que quiero, pero lo quiero ya... Las consignas del mayo del 68, de la insurrección parisina en toda su potencia sugestiva, ya forma parte del clasicismo histórico. En la Argentina, exactamente en la misma época, el Congreso sancionaba y promulgaba una Ley –la 17.811–, que pretendía poner orden en los mercados financieros y que reglamentó desde entonces la oferta pública de títulos valores, bolsas y mercados. Ahora, 41 años después, ya hay quienes buscan resucitar eso de “imaginación” y “poder”: es que envalentonado por el “fast track” de la nueva Ley de medios, el Gobierno –y su alter ego de mercados, la Comisión Nacional de Valores (CNV)– buscan hacerse de una modificación de la Ley de oferta pública. Quieren –entre otras numerosas opciones del menú– recortar el poder autorregulatorio de los mercados en la Argentina que, según sostienen, “es único en el mundo”.
“Cualquiera encontrará que la Ley que regula los mercados hoy está obsoleta, y que se hace imperioso modernizar el esquema regulatorio en la Argentina”, señaló una alta fuente de la CNV.
La Ley vigente establece que los mercados de valores tienen facultades disciplinarias sobre los agentes de bolsa que en su proceder cometan la violación de las reglamentaciones, disposiciones que en su consecuencia se dicten y los estatutos y reglamentos de dichas entidades. Así, el mercado “actúa de oficio” a requerimiento de la Comisión Nacional de Valores o a pedido de parte interesada, pero el poder disciplinario lo ejerce el mismo mercado. “El apercibimiento”, “la suspensión”, o “la revocación de la inscripción para actuar como agente de bolsa”, son algunas de las medidas que habilita la Ley, aunque en todos los casos, es el mercado quien lo aplica, es decir que la CNV no tiene poder disciplinario alguno.
“El mercado está dirigido por agentes que votan a agentes para que hagan de regulador, ¿no hay un conflicto de intereses?”, se preguntaron en la CNV al tiempo que agregaron: “ahora que habrá voluntad de revisar y proponer una nueva Ley de entidades financieras, pensamos que sería lógico incorporar la modificación de las leyes y decretos que reglamentan los mercados”, señalaron.
Consultados en el Mercado de Valores de Buenos Aires, no quisieron hacer comentarios.
Vamos por más
Hace unos días, el ex presidente Néstor Kirchner sacudió la modorra de sus principales seguidores. El patagónico los habría alertado sobre un potencial envío de un proyecto para modificar la Ley de entidades financieras. Por ese entonces, en los pasillos de los mercados comenzaron a especular sobre la posibilidad que también se diera una avanzada en la implementación del impuesto a las Ganancias para la renta financiera, una modificación que fue varias veces promocionada durante la gestión de Kirchner y de la presidenta Cristina Fernández, pero que nunca tuvo lugar.
Los que tomaron la posta fueron los sabuesos de la CNV, quienes se encuentran trabajando afanosamente para establecer contactos de algunos sectores que están empujando las modificaciones respectivas. Hace 20 días, su titular, Eduardo Hecker, se reunió con el ministro de Economía, Amado Boudou. Si bien no trascendió el resultado del encuentro, uno de los temas tratados habría girado en torno a las modificaciones pendientes.
La semana pasada, el diputado electo Carlos Heller se sumó al debate, al anticipar que una de sus primeras iniciativas tras asumir apuntará a sustituir la ley bancaria dictada en 1978.
En los últimos años, varios proyectos de Ley buscaron modificar leyes y decretos que forman parte del corpus principal sobre el que se sostienen los mercados. Uno de los máximos propulsores de esas acciones fue el actual gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, quien impulsó sin suerte un proyecto de modificación del decreto 677/01 que reglamenta el Régimen de transparencia. Como decía Borges, que en mayo del 68 se encontraba en Suecia, dando una conferencia sobre literatura fantástica, “tout le reste est litérature”.
|