El principal cruce en el mercado de divisas se mantenía prácticamente plano, aunque el euro lograba aguantar en la cota de los 1,49 dólares. El buen tono que se respiraba en los mercados de renta variable parecía la excusa perfecta para no escapar del euro, pero la conferencia que Bernanke da hoy en California dejaba a los inversores en un estado de 'stand by'. La divisa comunitaria encaraba la preocupación de los ministros de Economía de la eurozona, que dudaban sobre que la fortaleza de la moneda única fuera algo positivo. Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo y primer ministro de Luxemburgo, reconocía que el vigor que está demostrando el euro frente al dólar podría "frenar la recuperación económica" en Europa al penalizar las exportaciones. Pasado el mal trago, los inversores decidían no huir del todo del euro hasta conocer las palabras de Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal (Fed). Además, los avances en las principales bolsas internacionales animaban a los operadores a no abandonar la moneda única. Esperando a Bernanke Mientras esperan las palabras de Bernanke, los operadores recuerdan las declaraciones que esta madrugada el presidente de la Fed concedía. Bernanke indicaba que la "crisis ha puesto sobre la mesa la necesidad de adoptar reformas políticas para mejorar el control financiero y corregir las desigualdades sociales". Consciente de los lazos de unión que existen entre EEUU, Europa y Asia, el presidente de la Reserva Federal consideraba que uno de los puntos a tratar eran las desigualdades que existen en el comercio y en el flujo de capitales. Con estas palabras como aperitivo, los operadores se mantenían atentos a la conferencia que hoy daba Bernanke. Cuando quedaba poco más de una hora para el cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se apreciaba poco más de un 0,2% frente al billete verde y se cambiaba en 1,4932 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,4918 dólares. |