El tipo de cambio retrocedió un centavo en las pantallas de bancos y casas de cambio del microcentro porteño hasta los $ 3,80 para la compra y $ 3,83 para la venta. La caída se dio a pesar de las acaudaladas compras que otra vez llevó a cabo el Banco Central (BCRA) en el circuito mayorista. Según comunicaron en las principales mesas de la city, la entidad de Martín Redrado se alzó con u$s 140 millones para impedir una apreciación más pronunciada del peso; objetivo que logró solo en el circuito de los grandes players–como empresas y bancos–. La divisa en este segmento terminó sin cambios respecto del martes y cerró en los $ 3,82 para la punta compradora y $ 3,821 para la vendedora.
En los últimos días el organismo monetario viene interviniendo en la plaza cambiaria con compras de dólares en nieveles récord. De esta manera, el BCRA vuelca pesos al mercado, que debe esterilizar para que no se traslade a los precios de la economía. Habitualmente el mecanismo de absorción lo hace a través de instrumentos como Letras y Notas (Lebac y Nobac). Para aumentar el atractivo de los bancos a volcar esa liquidez a estos instrumentos, el ente oficial está bajando la tasa de interés de los pases pasivos y activos –depósitos y préstamos a muy corto plazo, entre 1 y 7 días, que los bancos operan con la entidad–. Así, los incentiva a dejar inmóvil por más tiempo ese dinero, que es un excedente que por otra parte no están volcando al crédito. En esta línea, ayer, el Central anunció su cuarto recorte que viene realizando desde el mes de julio para los pases. En esta oportunidad fue de 0,25%, lo que suma una reducción en tres meses de 150 puntos básicos. De esta manera, el interés de los pases pasivos a 1 día, por caso, pasó de 10,5% en julio a un actual de 9% |