Por más medidas que imponga el presidente Lula Da Silva para dar batalla contra el real, los expertos avizoran que a la moneda brasileña todavía le quedan partidos por ganar. En rigor, los analistas señalan que aún le resta un upside de entre 5% y 7% para el cierre de 2009, el mayor potencial de apreciación entre sus pares de la región. Una mala noticia para los exportadores brasileños, que piden a gritos un freno a la revaluación de la moneda.
En medio de un veranito financiero extendido, los capitales del mundo seguirán ingresando a Brasil, aseguran los especialistas. Como termómetro, el viernes el real volvió a apreciarse y ya cotiza en 1,71 unidades, después de haber amenzado con los 1,75 tras conocerse la decisión del gobierno de establecer un impuesto al ingreso de fondos a acciones y bonos.
“Mientras continúe la tendencia de un dólar débil en el mundo y el apetito por el riesgo, Brasil es la principal plaza de la región que va a recibir capitales extranjeros”, explicó Carlos Lizer, analista de Puente Hnos. Siguiendo estas perspectivas, al Gobierno de Brasil no le quedaría más remedio que reforzar estrategias restrictivas. Por lo pronto, Lula adelantó que si el nuevo impuesto del 2% no resulta suficiente, podrían implementarse nuevas trabas para suavizar lo que puede convertirse en una burbuja. Y es que la moneda del socio comercial más grande de Argentina ya lleva un increíble 35% de apreciación en lo que va del año. El Banco Central ha comprado más de u$s 20.190 millones en el mercado desde que inició esas intervenciones el 8 de mayo.
Pero el fenómeno del real no está aislado. De hecho, las principales monedas del mundo, aunque en menor proporción, han aplastado al dólar durante el 2009. En la región, el efecto “anti-verde” es casi absoluto. La excepción se debe al caso del peso argentino, la única moneda latinoamericana que no sólo no ganó fuerza sino que se ha depreciado cerca de un 10% en el año. Pero, amén de esta salvedad criolla, el resto de estas economías revaluaron sus monedas. En el ránking de las que más se apreciaron contra el dólar a nivel regional, al real le siguió el peso chileno, con un salto de 20% en el año –a los valores del viernes–.
Los expertos también señalan a la moneda del país conducido por Michelle Bachelet entre las de mayor potencial de upside. El peso chileno anotó el viernes su quinta alza consecutiva contra el dólar y cerró en su máximo nivel de tres meses, impulsado por un aumento en el precio del cobre, principal exportación del país, y el impuesto en Brasil que quita atractivo a las operaciones de “carry trade”.
Muchos especulan que Chile podría ser el primero en la región en comenzar a subir nuevamente las tasas. El viernes, no obstante, el presidente del Banco Central, José De Gregorio, aclaró que el retiro del estímulo monetario será pausado para asentar la recuperación de la economía y que el instituto emisor seguirá observando de cerca el impacto de la trayectoria del tipo de cambio sobre las perspectivas inflacionarias en sus decisiones de política monetaria.
En tercer lugar en el ranking está el peso colombiano, con un avance del 17,24%. El viernes, el banco central del país, preocupado por la tendencia alcista de la moneda, anunció que compraría u$s 1.500 millones de acá a fin de año para contener la apreciación del peso.
La economía de Colombia crecerá este año un 0,3%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Si los pronósticos de la entidad se cumplen, Colombia será uno de los pocos países latinoamericanos que evitarán la recesión este año, junto con Perú y Bolivia. |