Las monedas percibidas como de mayor riesgo, como los dólares de Australia y Nueva Zelanda, también avanzaban con fuerza, impulsadas por una recuperación accionaria. Operadores sintieron que las profundas caídas del miércoles e inicios del jueves habían ido demasiado lejos.
Una sólida lectura del PIB podría ayudar a fomentar el optimismo en la economía global, pero el ánimo permanecía complicado tras una serie de datos débiles de Estados Unidos que generaron profundas caídas en las acciones y amplias ganancias para el dólar y el yen.
Economistas estimaron que la estimación avanzada del Gobierno estadounidense exhibirá un crecimiento del PIB del 3,3 por ciento en el tercer trimestre, que marcaría el primer trimestre con expansión desde el segundo trimestre del 2008. El dato se espera a las 1230 GMT.
"Estábamos llegando al punto en que algunas monedas se estaban viendo altamente sobrevendidas por medidas de corto plazo y ahora estamos viendo un poco de retroceso", afirmó Naeem Wahid, estratega cambiario de Bank of Scotland Treasury.
A las 1049 GMT, el euro avanzaba un 0,3 por ciento frente dólar, a 1,4753 EUR=, y subía un 0,4 por ciento, a 133,83 yenes EURJPY=R, en una recuperación de sus mínimos de dos semanas de 1,4683 y 132,81 yenes, respectivamente.
La confianza era ayudada por una modesta recuperación en las bolsas. En Europa, las acciones subían un 0,1 por ciento y en Estados Unidos, los futuros accionarios SPc1DJc1NDc1 ganaban entre un 0,3 y un 0,4 por ciento.
El índice dólar .DXY caía un 0,2 por ciento, a 76,257, aunque acumula un alza de más del 1 por ciento en la semana, con lo que se apresta a tener su mayor avance semanal en casi cinco meses.
Frente al yen JPY=, el dólar ganaba un 0,1 por ciento, a 90,73 yenes.