Por:
Sebastián Campanario - La reapertura del canje para los holdouts y la intención de avanzar hacia una "normalización financiera" tendiente a recuperar el acceso a los mercados de deuda que promueve el ministro Amado Boudou casi no produjo cambios, a efectos prácticos, en la intensidad con la que la Argentina titila en el radar de Wall Street.
Cuatro fuentes consultadas de bancos de inversión en Nueva York dijeron a Clarín que no se activaron nuevos informes sobre el país, ni equipos de seguimiento de la economía local como los que había antes del default. "La Argentina ni siquiera tiene más espacio en los semanales sobre mercados emergentes, donde ya ocupaba un lugar muy marginal en los últimos años", comenta un operador del Deustche.
"El tema relevante es la escala de un país. Argentina se quedó atrás en términos de PBI medido en dólares, en términos de compra y venta de empresas, en términos de proyectar a largo plazo el mercado interno o la plataforma de exportación como apuestas a la escala de producción. El hecho de cerrar una etapa de falta de pago no cambia eso", contó a Clarín un economista del JPMorgan.
Según este criterio, la reapertura del canje es una medida "pro bonistas" y no "pro mercado en un sentido amplio". En esta línea, en el día a día de los bancos de inversión, la medida despertó la atención de algunos traders que buscan rendimientos interesantes para colocar su elevada liquidez, pero nada más que eso. "No veo cambios por ahora", opinó el economista Christian Broda, de Barclays.
"Los bancos de inversión, cuyo interés en tener expertise sobre un país no es sólo es motivado por la existencia de transacciones de deuda del fisco sino además las fusiones y adquisiciones del sector privado, la emisión de acciones, la asesoría, etc, no perciben que la normalización de los holdouts forme parte de un esquema de normalización mas amplia de los emprendimientos privados", sigue el economista del Morgan, "es una medida positiva pero improvisada en el sentido de que no es parte de nada, es un fin en sí mismo y sabemos que busca salvar un ahogo fiscal más que potenciar el crecimiento del sector productivo."