Un año atrás, los turistas estadounidenses tenían una ventaja a la hora de planear un viaje: el dólar se había fortalecido frente a todas las divisas del planeta, y los americanos de buen poder adquisitivo podían darse el lujo de elegir el destino que sea. Pero ahora que lo peor de la crisis financiera quedó atrás, y que los inversores han salido a vender dólares para pasarse a activos más rentables; la situación se ha revertido. El billete verde pierde frente a todas las monedas del mundo. O mejor dicho, frente a casi todas: todavía hay nueve divisas de uso nacional que siguen perdiendo frente al dólar. Y el peso argentino está en ese grupo, junto con el cedi de Ghana, los dólares de Jamaica y Fiji, las rupias de Pakistán y Sri Lanka, el dong de Vietnam y los dinares de Argelia y Kuwait. Así, según los datos de la revista Fortune, Argentina está entre los pocos destinos a los que un viajero estadounidense debería aspirar.
“¿Hay algún lugar del mundo en el que el dólar siga siendo fuerte?”, se pregunta la publicación. “Para los viajeros intrépidos conviene Vietnam, en donde una habitación en el hotel 5 estrellas Windsor Plaza de la ciudad de Ho Chi Minh cuesta sólo u$s 77 la noche. O Buenos Aires, en donde se puede dormir en un hotel boutique por apenas u$s 110”, agrega.
Pero más allá de esto, lo cierto es que la moneda local está ubicada en el tercer puesto entre las que más pierden frente al dólar este año, con una caída del 9,5%. Mientras tanto, el cedi de Ghana ocupa el primer lugar, con una baja de 12,5%; y el dólar jamaiquino está en el segundo puesto, con un retroceso de 10,15%. Detrás del peso se ubican el dólar de Fiji (-7%), la rupia pakistaní (-5,20%), el dinar kuwaití (-3,31%); el dinar argelino (-2,42%), el dong vietnamita (-2,15%) y la rupia de Sri Lanka (-1,38%).
Según el blogger financiero Paul Kedrosky, la debilidad global del dólar es el resultado de las billonarias inyecciones de dinero que han tenido que hacer la Reserva Federal y el Tesoro estadounidense para rescatar a la economía de la peor depresión desde la década del ‘30. El Gobierno de EE.UU. no sólo ha inyectado dinero, sino que también ha mantenido las tasas de interés en cero, lo que hace que los inversores busquen huir del dólar, porque tienen posibilidades de obtener rentas mejores en cualquier lugar del mundo.
De hecho, las bajas tasas de interés en EE.UU. ha llevado a un boom del “carry trade” en ese país. El “carry trade” es un negocio que consiste en endeudarse en monedas con bajos intereses y luego invertir en países con tasas elevadas. Así, los inversores están vendiendo dólares para comprar otras monedas, lo que hace que la divisa estadounidense permanezca baja. El economista Nouriel Roubini advirtió recientemente acerca del peligro que está generando esta situación: “la política de tasas de interés de la Fed y el boom del carry trade están ayudando a crear una burbuja de los activos más riesgosos”, indicó el experto, que saltó a la fama por ser el primer economista en pronosticar la crisis de las hipotecas subprime.
En la misma línea, Michael Woolfolk, estratega senior de monedas en el banco New York Mellon indicó que “las tasas de interés en EE.UU. están tan bajas, que el dólar está siendo usado como divisa de fondeo para el carry trade. Creemos que este es un fenómeno temporal”, indicó. Woolfolk espera que el billete verde siga cayendo hasta que la Fed suba las tasas, lo que el banco New York Mellon pronostica que ocurrirá entre febrero y marzo del 2010.
Mientras tanto, el dólar ha caído 14% en promedio respecto de las divisas principales del planeta desde comienzos de marzo hasta ahora. Algunas monedas, como el real brasileño, acumulan avances de más de 30% en el año. En América latina, el peso argentino es la única que cae: el peso boliviano se cotiza casi neutro, con una leve baja de 0,5% en el año. |