Datos dispares de la economía estadounidense conocidos más temprano no alteraron la opinión de que las tasas de interés del país permanecerán en sus mínimos históricos hasta bien entrado el 2010.
Un alza mayor a la esperada de la inflación en Estados Unidos y una caída en la construcción de casas nuevas ayudaron a que el euro limitara sus ganancias y se situara por debajo de los 1,50 dólares.
La mayoría de los operadores dicen que la tendencia bajista de largo plazo en el dólar está intacta, ya que, aunque la Fed pueda estar en las etapas iniciales del retiro de sus medidas de estímulo, todavía está lejos de elevar las tasas de interés de sus actuales mínimos históricos.
Tal opinión fue reforzada el miércoles por el presidente de la Reserva Federal de St. Louis, James Bullard, quien afirmó que la Fed podría endurecer la política monetaria ajustando los programas de emergencia de compra de activos más que elevando las tasas de interés.
"Esto pone paños fríos a toda especulación sobre alzas de tasas", dijo Jacob Oubina, estratega de Forex.com en Bedminster, Nueva Jersey.
Además, opaca los comentarios de esta semana del presidente de la Fed, Ben Bernanke, que generó el avance del dólar cuando sostuvo que el banco central estaba atento a la evolución de la divisa.
El euro ganaba un 0,6 por ciento, a 1,4960 dólares EUR=, bajo el máximo de la jornada de 1,4977. El dólar bajaba un 0,2 por ciento, a 89,19 yenes JPY=.
Los inusuales dichos sobre el dólar de Bernanke el lunes, que luego tuvieron eco en otros funcionarios de la Fed y en el presidente del Banco Central Europeo Jean-Claude Trichet, habían llevado al euro dos centavos abajo el martes, hasta 1,48 dólares.
La libra cedía un 0,2 por ciento, a 1,6789 dólares GBP=, mientras que el euro avanzaba un 0,8 por ciento, a 89,13 peniques EURGBP=.
Las minutas de la reunión del Banco de Inglaterra del 4 y 5 de noviembre mostraron que el comité se dividió en tres, con siete miembros que respaldaban la expansión del programa de alivio cuantitativo en 25.000 millones de libras, uno que quería más y otro que llamó a no incrementarlo.
Pero quizás la mayor sorpresa fue la discusión sobre los méritos de rebajar la tasa de remuneración, que el banco paga por las reservas de los bancos comerciales en el futuro. Esto podría servir efectivamente para aliviar la política al incentivar a los bancos a prestar más.