El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, confirmó ayer que se estudia instrumentar un nuevo esquema de tarifas para el servicio de ómnibus de larga distancia, aunque aclaró que, hasta el momento, "no hay definido" un ajuste en los cuadros tarifarios del sector. Schiavi sostuvo -por medio de un comunicado- que la nueva metodología que se utilizará para definir un nuevo cuadro de tarifas para el autotransporte de larga distancia "implica asumir una política agresiva para regular los monopolios en el transporte". "No hay definido un aumento en las tarifas para los ómnibus de larga distancia", indicó el funcionario, en momentos en que algunas versiones indicaban que los pasajes de los ómnibus subirían desde diciembre entre 5 y 10% a partir del reemplazo de las actuales bandas de precios. Anteayer, justamente, se conoció el alcance de la resolución 227 de la Secretaría de Transporte, por la cual se autorizó a las empresas aéreas a aumentar 20% sus tarifas en los pasajes de la clase económica en vuelos de cabotaje. Más allá de esto, Schiavi aclaró que la dependencia a su cargo analizaba instrumentar un nuevo esquema de pasajes para los ómnibus de larga distancia, que "no significa un aumento en las tarifas" en los recorridos más extensos. Por ello, el comunicado de la Secretaría de Transporte establece que se prevé "reducir la distancia entre los valores máximos y mínimos de los pasajes" en estos servicios y se fijará una regulación "más restrictiva" para los precios en los trayectos no competitivos. Contra los monopolios Schiavi participó ayer de la comitiva que encabezó la presidenta Cristina Kirchner en su visita a Brasil, donde se reunió con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva. Allí, el secretario de Transporte abordó con sus pares brasileños la situación de las tarifas de larga distancia para los servicios con origen en Brasil. Por esto, Schiavi indicó que su secretaría "presentará un proyecto para corregir la discreción monopólica que existe para la fijación de las tarifas" y aseguró que la pretensión argentina es "generar un nuevo esquema que brinde previsibilidad y que sea más justo". Se indicó que, en la actualidad, la diferencia en la banda tarifaria, entre el precio máximo y el mínimo, es del ciento por ciento para un mismo trayecto, y se expresó que la propuesta será reducir esta diferencia a un nivel del 20 por ciento. Según la Secretaría de Transporte, que depende del Ministerio de Planificación Federal, la amplitud que presentan hoy las bandas tarifarias en este tipo de servicios permite establecer precios elevados en los recorridos en donde no hay competencia y más bajos en los que existe una variedad de oferta. Schiavi afirmó que "esta situación facilita el comportamiento oligopólico y monopólico en el mercado de larga distancia". La cartera de Transporte sostiene que el nuevo mecanismo propuesto permitirá definir una tarifa media, teniendo en cuenta el valor promedio que se fija en los recorridos en los que existe competencia. "De esta manera, recortamos la discrecionalidad que existe en determinados recorridos en los que los valores se establecen de forma arbitraria. Buscamos eliminar las inequidades absurdas que en algunos casos presenta esta modalidad de transporte. Por ejemplo, que en los recorridos de más de 1000 kilómetros los pasajes son más caros que los del avión", precisó el funcionario. LA NACION informó el domingo pasado que viajar en avión ya costaba casi lo mismo que hacerlo en ómnibus de larga distancia e incluso menos cuando se trataba de algunos destinos lejanos como Puerto Iguazú, Trelew, la capital salteña o Río Gallegos. La diferencia comenzó a achicarse drásticamente durante el último año, con la irrupción de la estatizada Aerolíneas Argentinas. 100% Entre los extremos
- Esa es hoy la diferencia entre el máximo y el mínimo de la banda tarifaria. Será llevada al 20 por ciento.
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