Los pronósticos más negativos que se barajaban hace 12 meses finalmente no se cumplieron y el consumo cerrará 2009 con un alza del 1,5 por ciento. Si se compara con los índices de los últimos años, la cifra puede resultar un poco modesta, aunque supera largamente las expectativas que tenía la mayoría de los analistas y empresarios que auguraban un año con una marcada caída en las ventas de los productos que integran la canasta básica. Cuando falta un mes y medio para concluir 2009, el cierre positivo del consumo fue anticipado por la consultora CCR en las VIII Jornadas de Consumo y Negocios que organizó la escuela de negocios IAE en su sede de Pilar. En el encuentro, igualmente, se destacó que los datos positivos que ofrece el consumo contrastan con la percepción generalizada de consumidores y empresarios de que la situación económica es mala. "Hay una diferencia muy grande entre temperatura y sensación térmica en materia económica. Las variables macro y micro tuvieron un comportamiento razonablemente digno frente al contexto internacional, pero entre la gente hay una sensación generalizada de desolación, descontento y desilusión", señaló Guillermo Oliveto, director general de CCR. Oliveto explica que el mejor indicador para dar cuenta de esta brecha entre la realidad y la percepción de los consumidores es cuando se le pregunta a la gente cómo evalúa la situación económica del país y la personal. "En 2007 el 18% de la gente decía que la situación del país era buena, mientras que el porcentaje trepaba al 44% cuando se les preguntaba sobre su actualidad personal. Dos años después la brecha creció diez puntos, lo que puede ser interpretado como que hoy a alguien le está yendo bien, pero que teme que en el futuro su situación económica se vea afectada por los problemas del país", explicó Oliveto. Por su parte, Guillermo D?Andrea, del área de Dirección Comercial del IAE, destacó que la sensación generalizada entre los hombres de negocios es que la economía está muy contaminada por la política. "La competitividad argentina viene cayendo y hoy en la región sólo estamos superando a Venezuela. Está claro que hay problemas muy marcados en la administración pública, pero también hay que reconocer que en la administración privada tampoco se está haciendo todo bien", señaló D?Andrea. Mal clima en la clase media En CCR destacaron que el mal clima que se respira tiene un impacto directo en los hábitos de consumo. "La clase alta y media alta comienza a estar más precavida y cautelosa en su forma de consumir. Y agudiza su preocupación por la inseguridad. Su vivencia oscila entre la paranoia y la amenaza, mientras que en los hogares de clase media y media baja se observa una restricción del consumo y una amenaza latente sobre los logros laborales y económicos de los últimos años", señaló Oliveto. |