El euro cotizó en 1,4800 dólares, lo que marcó un descenso del 0,8 por ciento en el día, antes de recuperar algo de terreno a 1,4825.
El índice dolar subía un 0,7 por ciento, a 75,80 .DXY, mientras que el yen avanzaba contra las grandes divisas porque los operadores desarmaban sus operaciones de "carry trade" o arbitraje de tasas.