Pero el dólar permanecía estable frente a la mayoría de las monedas importantes, lo que sugería un resurgimiento de las operaciones de riesgo en los mercados de activos, mientras cedían los temores sobre los problemas de deuda de Dubai.
El dólar ha sido considerado ampliamente como la divisa de alternativa en los últimos meses, ya que los inversores se han desprendido de esta moneda de bajo rendimiento por otras divisas y activos.
Al parecer, los bancos centrales asiáticos podrían haber salido a comprar dólares el miércoles.
Aunque muchos analistas dudan que las nuevas medidas de liquidez del Banco de Japón combatan la deflación y mantener las tasas de corto plazo bajas desaceleren una caída en la relación dólar/yen en el largo plazo, las medidas han sido suficientes para provocar cierre de posiciones y toma de ganancias.
"Las medidas de ayer (martes) son una decepción. Es una herramienta de política monetaria más, pero si en el proceso debilita al yen, será buena" para algo en Japón, dijo Neil Jones, jefe de ventas de fondos de cobertura cambiaria de Mizuho en Londres.
A las 0845 GMT, el dólar JPY= subía un 0,7 por ciento, a 87,30 yenes.
El euro ganaba en torno al 0,75 por ciento, a 131,85 yenes EURJPY=R, y permanecía estable frente al dólar en 1,5085 EUR=, tras avanzar un 1 por ciento y un 0,5 por ciento respectivamente en la jornada previa.
La moneda única estuvo cerca de un máximo de 16 meses de 1,5145 en la plataforma electrónica EBS.
El índice dólar .DXY, que mide su desempeño frente a una canasta de seis monedas referenciales, ganaba un 0,2 por ciento, a 74,49, no muy lejos de su mínimo de 16 meses de la semana pasada de 74,17.