Las ganancias que la víspera navideña suele impulsar en los mercados bursátiles prometen volver a ser este año más parecida a las de las buenas épocas, pero aún algo menores a las de sus promedios históricos. Los meses de diciembre de cada año provocan en los títulos una tendencia alcista que los inversores atribuyen a cuestiones “objetivas”, como el furor del consumo que generan las fiestas en las compañías del sector retail, y a algunas más “subjetivas”, como un mejor estado de ánimo y hasta “una alegría generalizada” en los operadores.
Este año, dicen, ese entusiasmo traerá mejores noticias que las que mostró el año pasado, cuando el estallido de la crisis subprime evaporó todas las expectativas; e incluso por encima de los avances que había arrojado sobre el final de 2007, cuando los problemas del sector hipotecario empezaban a emerger. “En diciembre se da toda la estacionalidad de las compras de Navidad. Y como el consumo es uno de los principales componentes del PBI, eso trae un avance en este indicador y un derrame hacia el resto de las industrias. El movimiento de mayor demanda impacta claramente en todos lados”, explicó a este diario el analista de InvertirOnline, Alejandro Bianchi.
La experiencia muestra que en los últimos 17 años, el Dow Jones sólo registró una tendencia negativa en tres diciembres, y prácticamente un estancamiento en otros tres. En los once restantes, en cambio, el indicador ganó en promedio un 3%. El mejor de todos fue, específicamente, el 2003, cuando la suba llegó a casi 7%. “El de 2009, comparado con los niveles históricos va a estar muy por debajo; pero comparado con el del año pasado debería recuperarse”, confió Bianchi.
La historia del Merval es bastante parecida a la de Nueva York. En los últimos 17 diciembres, el índice líder presentó ganancias en trece, y sólo cayó en cuatro. La peor evolución, lógicamente, la presentó en diciembre de 2001, cuando perdió más del 45%.
Para Juan Pablo Vera, de Tavelli y Cía, los rendimientos podrían quedar atenuados esta vez por las subas que ya mostraron los mercados a lo largo del año. “En un año que ha dejado ganancias espectaculares, más aún para los mercados locales, no tendría mucho sentido realizar apuestas demasiado agresivas”, consideró.
Diciembre también suele mostrar una caída en el volumen de negocios, tanto en el mercado de Nueva York como en la Bolsa porteña. El monto promedio de negocios entre noviembre y diciembre cayó en la plaza local, por caso, un 40% en 2007, y un 21,2% en 2008.
“Generalmente diciembre es un mes positivo, pero a la vez es muy tranquilo en cuanto a la operatoria porque se cierran las posiciones y se realiza un balance. Esta postura toma más sentido este año con los rendimientos que ya han tenido en el globo los activos. No queda mucho margen para abrir nuevas posiciones”, agregó Vera.
Para los analistas, la semana última dejó una buena noticia que podría estimular al avance de los mercados en las semanas que quedan de diciembre con el anuncio de que la tasa de desempleo había caído sorpresivamente de 10,2% a 10% en el mes anterior, cuando todos la esperaban sin cambios. |