Por ESTEBAN RAFELE - El ministro de Economía, Amado Boudou, confirmó ayer que contempla la posibilidad de cancelar la deuda de u$s 6.700 millones con el Club de París en pagos anuales de u$s 1.000 millones. El funcionario sondeó la alternativa el martes en un almuerzo con embajadores de la Unión Europea, en el que reiteró la intención de dejar fuera de la operación al Fondo Monetario Internacional (FMI).
“La Argentina está en condiciones de ir a un esquema financiado”, dijo Boudou, al ser consultado por la prensa sobre las negociaciones con el grupo de países acreedores. Luego, respondió que las cuotas de u$s 1.000 millones “es lo que surge de la división”, lo cual implica que contempla la posibilidad de efectuar siete pagos anuales, o seis con un anticipo.
Según supo El Cronista, las negociaciones formales con el Club de París arrancarían en dos semanas, una vez despejado el tramiterío concerniente a la reapertura del canje de deuda en default e instrumentado el fondo que garantiza el pago de los vencimientos financieros de 2010 con reservas de libre disponibilidad del Banco Central.
Boudou planteó ante los diplomáticos la necesidad política de quitar del medio de las negociaciones al FMI, luego de que se enfriaran los coqueteos del ministro con el Fondo en busca de una revisión light de la economía, el mes pasado. El Club de París pide a los países que reprograman sus deudas una aprobación del Fondo, pero en el Palacio de Hacienda consideran que la presencia de la entidad dirigida por Dominique Strauss–Kahn no es necesaria y que existen alternativas. Una de ellas podría ser la presencia del G–20.
Viento a favor
En Economía consideran que este es el momento justo para avanzar con las negociaciones con el Club de París y concretar la reestructuración de los u$s 20.000 millones en títulos argentinos que no ingresaron al canje de 2005.
En ese sentido, sostienen que el fondo de casi u$s 6.600 millones constituido con reservas del Banco Central tuvo buena repercusión en los centros financieros del mundo y ayuda a instalar la idea de que el país quiere cumplir con sus compromisos. Y, así, bajaría a un dígito la tasa de interés que le exigen a la Argentina, que hoy ronda el 11 por ciento.
Ayer, la Securities and Exchange Commission (SEC), registró el trámite efectuado por la Secretaría de Finanzas que encabeza Hernán Lorenzino para reabrir el canje. Allí, la Argentina ofreció vender títulos por hasta u$s 15.000 millones e indicó que la negociación puede incluir “instrumentos de deuda que serán intercambiados por otros instrumentos de deuda o que podrían convertirse en nuevos instrumentos”. Fuentes de la negociación aseguran que la oferta aún no está cerrada.
Por otro lado, Boudou reiteró ayer que la semana próxima comenzarían a licitar pagos anticipados y con quitas de vencimientos correspondientes a bonos Boden 2012 y Préstamos Garantizados.
No obstante, el fondo no está reglamentado y las licitaciones podrían demorarse un tiempo más. La reglamentación del Decreto de Necesidad y Urgencia que firmó la presidenta Cristina Fernández el miércoles saldría en estos días y contemplará qué alternativas podrá manejar Economía para administrar el fondo. Entre ellas se encuentra el pago anticipado vía licitaciones, el pago en término y otros mecanismos de administración de pasivos que aún no fueron definidos.
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