Por ESTEBAN RAFELE - La noticia fue adelantada en la mañana de ayer por presidenta Cristina Fernández como un verdadero signo de la recuperación de la actividad tras la crisis económica: el superávit fiscal primario alcanzó en noviembre los $ 2.802,2 millones, con un crecimiento interanual del 46%. Lo que no explicaron ni la Presidenta ni el ministro de Economía, Amado Boudou, es que los números positivos están explicados por la inédita imputación de $ 4.113,8 millones entre los ingresos como “transferencias corrientes”. Sin ese dinero, el Estado hubiera presentado un déficit primario de 1.311,7 millones de pesos.
Los $ 4.113,8 millones son parte de los u$s 2.500 millones que el FMI envió a la Argentina por la ampliación de capital y la distribución de Derechos Especiales de Giro (DEG) entre sus miembros.
La última ampliación presupuestaria, dispuesta por decreto el 24 de noviembre último, estipuló ingresos extras por $ 24.000 millones, explicados por los DEG ($ 9.595 millones), los intereses derivados de inversiones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS ($ 5.250 millones) y utilidades del Banco Central ($2.376 millones) entre otros.
Los economistas apostaban a que la “contabilidad creativa” se vería reflejada íntegramente en diciembre, cuando el Estado debe afrontar importantes pago de deuda externa (la semana pasada abonó u$s 1.500 millones por el cupón del PBI) y hacer frente al medio aguinaldo de los empleados públicos y a incentivos monetarios a los sectores de menores ingresos. Pero parte de ese dinero ya se computó en noviembre. Según las estimaciones, aún quedan por transformar en ingresos corrientes los intereses de la ANSeS, las utilidades del Central y casi $ 5.500 millones correspondientes al desembolso efectuado por el FMI.
Boudou sostuvo que “se ha acentuado la tendencia de recuperación del superávit”. En octubre, el superávit había crecido respecto del mes anterior por primera vez en el año y auguraba la salida de la recesión. Ayer, indicó que el dato de noviembre es un indicio de la recuperación económica e insistió en que es un anticipo del repunte de la actividad esperado para 2010.
En tanto, el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, remarcó: “El crecimiento de los recursos se explica por mayores ingresos en contribuciones a la seguridad social, en ganancias y en el IVA, como así también en combustibles y derechos de exportación”, aunque no hizo referencia a la inédita imputación en el rubro “transferencias corrientes”. La recaudación se incrementó en noviembre 20,5% interanual, pero disminuyó respecto de octubre.
Ese mes, cuando el superávit primario fue de $ 702 millones, las transferencias corrientes habían sido de apenas $ 19,5 millones.
En tanto, el superávit financiero –esto es, una vez computados los intereses de la deuda– fue de $ 2.325,1 millones.
Los gastos primarios continuaron con la tendencia ascendente. Totalizaron $ 26.988,9 millones y superaron en más de $ 1.500 millones a los registrados un mes antes. Según Economía, sobresalen los aumentos en las prestaciones de la seguridad social, por incrementos en haberes y casos cubiertos, y en los gastos de capital, por subas en las transferencias a las provincias, además de la ejecución de obras publicas.
Los ingresos, que alcanzaron los $ 29.791,5 millones, no hubieran alcanzado para satisfacer ese nivel de erogaciones de no haberse computado el ingreso extraordinario como “transferencia corriente”. |