Por NATALIA DONATO - Aunque algunos se mostraron decepcionados por no haber sido invitados, la mayoría de los 70 empresarios convocados salió de la quinta de Olivos con un renovado aire de optimismo. Sólo era necesario un llamado que demostrara, por parte de la presidenta Cristina Fernández, interés en dialogar, para que el estalishment volviera a creer en el modelo productivo y en la alianza con el Gobierno.
De todas formas, estas palabras de aliento no resuelven la inestabilidad en las reglas de juego y el clima de negocios que se requieren para invertir. Si bien varias compañías anunciaron desembolsos en las últimas horas –casualmente antes de la cena– las expectativas empresarias son mejores que las de este año, pero no del todo positivas (ver pág. 4).
Los directivos de las principales empresas del país no sólo tuvieron la oportunidad de escuchar a la mandataria en una reunión planificada exclusivamente para ellos, sino que también pudieron compartir una charla con ella más directa, ya que luego de su discurso, Cristina recorrió mesa por mesa para tomar contacto con los representantes de los distintos sectores. El diálogo fue sumamente cordial y algunos empresarios aprovecharon para transmitirle algunas de sus preocupaciones, que la Presidenta se comprometió a estudiar.
Todos se fueron de Olivos cerca de las 2 de la mañana y muy satisfechos. Aunque, claro, son pocos los que se animan a enfrentar a la jefa de Estado y decirle lo que realmente piensan. Lo cierto es que luego de un prolongado período de desgaste, que derivó en la concurrencia de varios empresarios al acto que organizó la mesa de enlace en el Rosedal, la estrategia oficial surtió efecto. Muchos de los presentes, incluso los que nunca hablan públicamente, salieron a apoyar el mensaje presidencial.
“Fue un momento muy importante. Yo soy un convencido, como muchos otros hombres de negocios y políticos, de que nunca es mucho el diálogo; cuánto más intercambio de ideas, mejor. Creo que la Presidenta abrió un espacio de diálogo”, sostuvo el presidente del Grupo Pampa Energía, Marcelo Mindlin. El empresario también dijo que le gustó mucho cuando ella dijo que no hay que tenerle miedo a las diferencias.
“Imagínese si hubo buen clima que duró hasta casi las 3 de la mañana”, graficó el jefe de la Cámara de la Construcción, Carlos Wagner, quien agregó: “La Presidenta exhortó a los empresarios a participar e invertir en la Argentina”. El secretario de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, también se mostró conforme con la idea de “restaurar el diálogo permanente” con los empresarios y evaluó que es preciso “avanzar para que esto sea institucional”. El ex ministro de Producción consideró que como empresario, tiene que “poner un crédito al mensaje de la Presidenta”.
El momento que más disfrutaron los empresarios fue cuando Cristina abandonó su mesa (que compartió con Luis Betnaza, de Techint; Jorge Brito, Banco Macro; Luis Pagani, Arcor; Roberto Urquía, AGD; Eduardo Elztain, Irsa; Aldo Roggio, Grupo Roggio; Eduardo Escasany, Grupo Financiero Galicia; y Eduardo Eurnekián, AA 2000), y comenzó a circular por las mesas para dialogar con todos los directivos invitados.
Los hombres de negocios le plantearon los problemas de sus respectivos sectores y hasta le acercaron propuestas. Gustavo Grobocopatel, por ejemplo, le dijo que así como otras empresas hacen actos realizando anuncios, Los Grobo invierte todos los años u$s 10.000 millones en la cosecha. “Tendríamos que hacer un acto en marzo”, recalcó el empresario. Y la Presidenta miró al ministro de Planificación, Julio de Vido, y le transmitió el mensaje.
Otros directivos le recordaron a Cristina la necesidad de reducir la carga impositiva para las pymes, por ejemplo, con el proyecto para que queden eximidas de pagar Ganancias si reinvierten sus utilidades. “Hablen con los ministros, si algún ministro no los atiende, vengan a verme a mí. Hagamos una burguesía nacional fuerte”, les dijo Cristina.
A su vez, en declaraciones radiales, la Presidenta reiteró que “la Argentina necesita a los empresarios unidos y a los trabajadores también”, y convocó a ambos sectores a “trabajar juntos para hacer crecer el país”.
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