En el mundo de las finanzas abundan las supersticiones. Algunos creen que ciertos meses son los “ideales” para invertir en Bolsa y hacen gala de estadísticas (a veces antojadizas) para sustentar el argumento. Ahora, con el comienzo del nuevo año, ciertos analistas salen con otra máxima del universo bursátil: lo que pase en el primer mes del año, y más precisamente en las primeras cinco ruedas de enero, determinará la suerte de todo el año.
El “efecto enero”, como se lo conoce en Wall Street, data de 1950. Según la estadística de Stock Trader’s Almanac, desde esa fecha a la actualidad, tan sólo cinco veces lo que sucedió en el primer mes del año no se trasladó al resultado anual. “Si los primeros cinco días de operaciones de enero son alcistas, al final de ese mes usualmente el mercado debería también ser positivo. Es más, como hay una correlación entre ese resultado y lo que resta del año, debería terminar en diciembre también con ganancias”, dice Ray Harrison, jefe de Harrison Financial Group.
En las mesas de los bancos explican que el “efecto enero” sucede por las fuerzas compradoras que hay en el mercado a comienzos del nuevo año. Esto se debe a que varios inversores a fines de año venden parte de sus tenencias para reportar pérdidas y así pedir reembolsos de impuestos. Los mismos salen a la cancha recién en enero para volver a acumular activos. En 2009, las acciones estaban alcistas en los primeros días de enero y terminaron ese año con su mejor performance desde 2003. Claro, en marzo de ese mismo año estaban en mínimos de 12 años, lo que supone que la carrera no estará exenta de cimbronazos y situaciones de tensión.
Excepciones
De todas formas, los analistas que hablan de este fenómeno advierten que la tendencia de enero pude no llegar a cumplirse. Como todo, está atado a ciertos supuestos que de complicarse, pueden enterrar la máxima financiera.
¿Cuáles son? Por ejemplo, en las próximas semanas aparecen informes claves para la salud de la economía estadounidense relacionados al mercado laboral. Cualquier cimbronazo por ese lado puede abortar un enero alcista. Este viernes sale el dato de empleo y el mercado espera que lo sorprenda por la positiva como sucedió en noviembre del año pasado. El último dato, correspondiente a diciembre de 2009, será de suma importancia para los inversores.
Otro factor es el de las ganancias empresarias. En enero salen a la luz los reportes correspondientes al último trimestre del 2009. Otra vez, si bien las expectativas del mercado son positivas, no todos están confiados ya que la comparación interanual es contra el último período del 2008, cuando las empresas tocaban fondo.
Por eso, esa comparación no le sirve a Wall Street, que necesita ver crecimiento de las utilidades mes contra mes para convencerse de que la crisis quedó atrás. “Los datos de ganancias empresarias serán críticos. Es el último indicio que necesita el mercado”, dijo Jack Ablin, chief investment officer de Harris Private Bank. “Si algo sale mal, los mercado se retraerán”, añadió.
Claro que hay quienes descreen completamente de esta danza de supersticiones. Mark Hulbert, del sitio especializado en finanzas MarketWatch, señala que el “indicador de los primeros cinco días de enero” no es de fiar. El analista compiló datos del Dow Jones desde 1986, y descubrió que sólo el 68% de las veces en las que el índice subió los primeros cinco días de enero, terminó al alza a fin de año. “No se puede hacer ninguna apuesta racional sobre el mercado basándonos en el comportamiento de los primeros días de enero”, sentencia.
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