El dólar australiano avanzaba en todo el mercado, tocaba un máximo de un mes frente al dólar y un techo contra el yen desde septiembre del 2008, luego de un sólido dato de ventas minoristas que alentó las expectativas de otra alza de tasas de interés el próximo mes en el país oceánico.
Luego de ser nombrado el miércoles ministro de Finanzas, Naoto Kan afirmó el jueves que muchas empresas japonesas estaban en favor de una paridad dólar-yen en torno a los 95 yenes, por encima de la que se estuvo dando en la última parte del 2009.
Agregó que trabajaría con el Banco de Japón para lograr que el yen tenga un nivel adecuado, lo que provocó fuertes ventas de la moneda japonesa y llevó a la paridad dólar-yen a su máximo de la sesión.
"Los comentarios fueron muy agresivos y la ola de ventas de yenes es adecuada (...) La opinión de Kan de dónde debiera estar la paridad dólar-yen tiene sentido", afirmó Paul Mackel, director de estrategia cambiaria de HSBC en Londres.
"Los nuevos dichos echan más leña al fuego para impulsar al yen a la baja y la tendencia de debilidad del yen va a continuar", agregó.
Pero la escalada del dólar frente al yen era limitada por la incertidumbre de los operadores previa al esperado dato de empleo en Estados Unidos del viernes, que podría darle una mejor dirección a las monedas en el nuevo año.
A las 1043 GMT, el dólar ganaba un 0,6 por ciento en el día, a 92,90 yenes, cerca de su máximo del día de 92,95 yenes.
El yen se desplomaba en general. El euro EURJPY=R avanzaba un 0,3 por ciento a un máximo de la jornada de 133,57 yenes.
El dólar australiano AUD=D4 escaló hasta un máximo de 0,9268 dólares, su mejor nivel desde principios de diciembre.
El euro EUR= descendía un 0,4 por ciento, a un mínimo del día de 1,4341 dólares, según datos de Reuters, pese a un salto en la confianza económica de la zona euro en diciembre.
La fortaleza del dólar se reflejaba en su valor frente a una canasta de monedas referenciales, donde subía un 0,5 por ciento .DXY.