Lejos de ceder, la tensión entre el presidente del Banco Central, Martín Redrado, y el oficialismo aumenta con el paso de las horas. Esta mañana, el presidente del BCRA reiteró que no piensa renunciar, minetras que su segundo en el banco le exigió que cumpla con el decreto que ordena usar reservas de la entidad para pagar la deuda pública que vence en 2010. "Sigo trabajando de manera normal", aseguró esta mañana Redrado en la puerta de su casa, donde lo esperaba un grupo de periodistas. Por su parte, el vicepresidente del Central, Miguel Angel Pesce se alineó con el discurso oficial y le exigió a Redrado que permita la transferencia de los US$ 6500 millones de reservas del Central al Tesoro para pagar la deuda, tal como lo dispuso Cristina Kirchner a través de un decreto de necesidad y urgencia. "Una norma que tiene rango de ley debe ser cumplida", planteó Pesce en alusión al decreto que la Presidenta firmó hace tres semanas. Enseguida, reforzó: "Si bien el Banco Central es autónomo en sus decisiones respecto del Poder Ejecutivo, no es autónomo de la Constitución Nacional ni del orden institucional". Por otra parte, el segundo del Central indicó que los directores del Central se reunirán en el transcurso de la mañana y dejó claro que aprovechará el encuentro para pedirle a Redrado que reconsidere su intransigencia y autorice la transferencia de fondos. "A las 10.30 tenemos reunión de directorio, esperamos que el presidente nos informe por qué ha tomado esta actitud y cada quien expresará su opinión", concluyó en declaraciones a radio Mitre. Tensión en alza. El conflicto entre el Gobierno y el Banco Central por el uso de las reservas federales por el Tesoro para pagar la deuda desató una profunda crisis política e institucional que ayer tuvo un tenso capítulo. La presidenta Cristina Kirchner le pidió la renuncia a Redrado, que se negó a dimitir, y la Casa Rosada montó un operativo presión sobre el titular del Central para lograr su alejamiento, con pedidos de ministros, asociaciones de bancos y de la CGT. Según confiaron a LA NACION altas fuentes oficiales, el objetivo del Gobierno es que Redrado se quede sin respaldo del sector financiero y se vea obligado a renunciar. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, fue quien le pidió la renuncia. Pero Redrado le respondió que continuará en su cargo porque su mandato vence el 23 de septiembre próximo y está resguardado por la autonomía que dispone la Carta Orgánica del Banco Central. |