Por Florencia Donovan - En una reunión convocada por el hasta entonces vicepresidente del Banco Central, Miguel Angel Pesce, y de la que no participó su presidente, Martín Redrado, cinco directores resolvieron ayer instruir al gerente general de la entidad, Hernán Lacunza, para que lleve adelante los pasos para la constitución del Fondo del Bicentenario. La reunión, sin embargo, no habría cumplido con los procedimientos previstos en la Carta Orgánica del BCRA, por lo que todo lo resuelto durante el encuentro podría no tener carácter legal, incluyendo la orden para instrumentar los pasos para crear el Fondo del Bicentenario. "Será difícil que cualquier gerencia, incluyendo Lacunza, que además es un hombre de Redrado, cumpla con lo establecido durante la reunión de ayer. Antes renuncia", deslizó una fuente del BCRA. Ayer, a última hora, se especulaba con la posibilidad de que Pesce, ahora sí presidente del BCRA, llame a una nueva reunión de directorio para hoy temprano para volver a aprobar lo definido en el encuentro y así echar por tierra cualquier cuestionamiento legal. Ocurre que, según el artículo 12° de la Carta Orgánica, es el presidente de la entidad quien tiene el deber de convocar a la reunión de directorio, por lo menos una vez cada 15 días, y se necesitan además cinco miembros del directorio presentes para que el encuentro tenga quórum (cuatro directores más el presidente). Usualmente, todos los jueves se reúne el directorio, y así se había estipulado la semana pasada que sucedería ayer. Sin embargo, anteanoche Redrado envió a todos un e-mail para suspender el encuentro de ayer. El ex presidente del BCRA tenía la posibilidad de no hacerlo, considerando que el directorio ya se había reunido la semana pasada. Pero desconociendo el correo de Redrado, Pesce convocó a la reunión a la cual asistieron los cuatro directores que responden al kirchnerismo -Sergio Chodos, Carlos Sánchez, Gabriela Ciganotto y Waldo Farías (que era la primera vez que asistía a una reunión de directorio desde febrero de 2009)- y hacia el mediodía se sumó Arnaldo Bocco, que si bien no pertenece el núcleo "K", decidió participar del encuentro. La Carta Orgánica del BCRA no estipula en ningún artículo que el vicepresidente tenga la facultad de convocar al directorio, a no ser que esté en el ejercicio de la presidencia, situación que no se aplica en este caso. De la reunión, sin embargo, también participó el síndico del BCRA que responde al kirchnerismo, Hugo Alvarez, que es curiosamente quien debe velar por la legalidad de los actos. Desde el ala kirchnerista del BCRA esgrimen además que Pesce ya era formalmente presidente del BCRA cuando la reunión de directorio terminó, dado que el decreto de remoción de Redrado se difundió a las 18, mientras que la reunión terminó pasadas las 19. Además de instruir el estudio del Fondo del Bicentenario, los directores reunidos ayer aprobaron restituir al directorio las funciones que se habían delegado al presidente (entonces Redrado), entre las cuales se destacan manejos cotidianos de las áreas técnicas (el mercado cambiario y el comité de inversiones, entre otros) y decidieron rearmar las comisiones técnicas, de forma tal que Pesce asumió como presidente de la Comisión de Operaciones, Administración de Reservas, y Medios de Pago, y Farías, de la de Presupuesto y Servicios, un nombramiento que para muchos traerá más de un dolor de cabeza. "Esto implica que todas las contrataciones, todo lo operativo deberá pasar antes por Farías. Si no mejora su asistencia, va a ser un caos", se quejó una fuente del BCRA. |