El manejo de lo que es el verdadero «sistema nervioso» del Banco Central, la Mesa de Operaciones, fue objeto de una disputa entre Martín Redrado y Miguel Pesce, presidente y vice de la institución.
El lugar desde donde se maneja la totalidad de las operaciones cambiarias y financieras quedó desde el estallido de la crisis en manos de Juan Basco, un funcionario de línea experto en crisis, a quien Redrado le legó el manejo diario.
La mesa del Central es la que diariamente compra y vende divisas y con su poder de fuego está en condiciones de fijar prácticamente donde se le antoje el valor del dólar. Además, efectúa las licitaciones semanales de Lebac y Nobac y realiza todo tipo de transacciones de mercado abierto, es decir, compra y vende bonos en el mercado secundario.
Desde hace varios años, incluso desde antes de que Redrado llegue al BCRA en 2004, el manejo diario de la mesa está en manos de Juan Basco. Si bien opera con cierta autonomía, debe recibir diariamente los lineamientos de cómo se moverá la institución para llevar adelante la «flotación administrada» del tipo de cambio que profesa el titular del Central.
En los últimos años nunca se habían generado conflictos. Pero todo estalló con la destitución vía DNU de Redrado. El directorio del BCRA, de mayoría kirchnerista, intentó el último jueves quitarle las facultades delegadas al presidente del Central, con lo que automáticamente lo inhiben de darle órdenes a la mesa de la institución y otras áreas sensibles.
Este manejo buscaba ponerse en cabeza de lo que en el Banco Central se conoce como «Comisión 6» y su nombre formal es la Comisión de Operaciones y Medios de Pago. En ella recayó el manejo de la mesa de operaciones y no es difícil entender por qué, si se observa su conformación.
Clima enrarecido
La presidencia la ejerce el propio Pesce, secundado por otros tres directores del Central: Sergio Chodos, Gabriela Ciganotto y Alfredo OConnell. Si bien no se sabe en qué vereda está parado este último por encontrarse de vacaciones en Europa, el resto responde estrictamente a la Casa Rosada.
En medio de un clima enrarecido, Pesce citó ayer a un escribano del BCRA para que certificara el comportamiento de la mesa ante las órdenes impartidas por la «Comisión 6», que en el día a día quedó ahora bajo las órdenes de Chodos, que durante la primera parte de 2009 manejó la mesa de la ANSES (está investigado judicialmente por ello).
Línea técnica
«No hubo ningún tipo de conflicto -aclararon-. La línea técnica del Central respetó a rajatabla lo que se ordenó a lo largo de toda la jornada». El último viernes, sin embargo, en medio de la indefinición por la situación judicial de Redrado, los mismos técnicos se habían rebelado y desconocieron las órdenes que llegaron de este grupo de directores.
Pese a esta batalla por el control de una oficina clave del BCRA, no deben esperarse cambios sustanciales en lo que respecta al manejo de la política cambiaria: «Sostener el dólar por encima de determinado nivel y acumular reservas no son decisiones de Redrado, son decisiones del Gobierno», se defienden los directores que ahora están enfrentados al titular del BCRA.
Aún no está claro qué actitud tomará Redrado ante esta situación. Por lo pronto, trascendió que convocará a la tradicional reunión de directorio para el jueves, la primera en la que él estará presente en 2010. Allí debería verse las caras con los restantes directores de la entidad, incluyendo a Pesce. Recién entonces quedará claro cuál es el margen de maniobra que todavía le queda.
En contra
Desde su regreso a la institución, sólo se entrevistó con sus abogados, con su director más afín, Carlos Pérez, y la línea gerencial de la institución, que le responde mayoritariamente. El titular del BCRA permaneció casi todo el tiempo dentro de su oficina. |