El juez de Nueva York Thomas Griesa no se conformó con el bloqueo de la cuenta del Banco Central en la Reserva Federal. Aunque su objetivo son las reservas, en la resolución que tomó a favor de los fondos EM Ltd., NML Capital y Aurelius Capital, dispuso también que los bancos que operan en Estados Unidos se abstengan de transferir cualquier propiedad o depósito perteneciente al Estado nacional o a cualquier empresa u organismo público.
La resolución que reconoce la demanda de un tercer fondo trascendió ayer, aunque fue firmada por el magistrado el martes 12 de enero (ver facsímil). La novedad solo sirvió para alterar aún más los ánimos en la Casa Rosada, que todavía se niega a discutir cualquier alternativa de solución que implique modificar o dar de baja del Fondo del Bicentenario.
En la comunicaciones que hizo Griesa a los representantes legales de la Argentina, incluyó una orden que amplifica el efecto del embargo. El monto total convalidado por el juez es de u$s 2.735 millones, cifra que equivale al total de bonos en default que tienen los querellantes.
Los dos fallos de Griesa advirtieron a las entidades financieras que operan en el distrito neoyorquino (todas las que se mueven en Estados Unidos, en realidad) que deben abstenerse de “directa o indirectamente transferir, u ordenar, dirigir o solicitar la transferencia de cualquier propiedad o depósito” perteneciente al Estado argentino.
Ante una consulta de El Cronista, una alta fuente oficial reconoció el efecto de la medida. “El sentido es claro: embargar todo lo que esté a su alcance”, explicó el funcionario.
Aunque el alcance operativo de esta decisión todavía era objeto de análisis, implica que el Estado Nacional no podrá realizar movimientos de fondos.
La más afectada en forma inmediata, será la Cancillería, que deberá recurrir al ingenio para hacer llegar dinero a embajadas y consulados. Pero sin duda obligará a los asesores legales de los bancos que asesoran al Ministerio de Economía en el canje de deuda, a evaluar de qué forma la operatoria puede quedar afectada por esta disposición.
El fallo dictamina, textualmente, lo siguiente: “Este tribunal ordena que el embargo especifique que resulta de aplicación a todo bien dentro de los Estados Unidos (ya sea real o personal, tangible o intangible, que exista en la actualidad o se genere en el futuro), que pueda cederse o transferirse según se dispone en la N.Y. CPLR 5201 lo que incluye entre otros efectivo, oro, derechos especiales de giro, depósitos, inmuebles, instrumentos, títulos, participaciones en acciones, intereses, reclamos adversos, derechos contractuales e intereses de cualquier clase de lo que antecede (denominado en forma colectiva, los bienes) que estén en posesión directa o indirectamente o que estén afectados en un fideicomiso, en beneficio del Banco Central, ya sea por sí o en beneficio de la Argentina”.
Aunque se descuenta que el Poder Ejecutivo dispondrá en breve una apelación, tal como hizo ayer el Banco Central con la causa que afecta a las reservas, está claro que el Gobierno tendrá que extremar las precauciones en todos sus movimientos financieros. El Central ya había dispuesto hace tiempo concentrar todas sus reservas en el Banco Internacional de Pagos (BIS), que tiene sede en la ciudad suiza de Basilea.
El reconocimiento de Aurelius Capital como demandante fue un dato que trascendió ayer junto con esta disposición de Griesa, consignado sobre el final de la tarde por la agencia Reuters. El reclamo de este fondo es por u$s 335 millones, que se suma a los u$s 2400 millones que exigen EM Ltd. y NML Capital.
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