BUENOS AIRES, ene 14 - El peso argentino permanecía estable contra el dólar el jueves, por los controles oficiales y ante la prudencia de los inversores frente a la crisis institucional desatada por una disputa entre el Gobierno y el Banco Central por el uso de las reservas del organismo.
Los volúmenes de transacciones eran normales debido a la participación de bancos privados y empresas ligadas al comercio exterior, mientras que a nivel minorista se observaba un movimiento habitual de personas en las casas de cambio.
El peso mayorista mantenía su cotización en 3,795/3,7975 por dólar ARS=RASL a las 1430 GMT, mientras que la moneda local en la plaza informal apenas ganaba un 0,13 por ciento, a 3,875/3,88 unidades ARSB=.
Una cámara judicial debe decidir ahora si acepta el pedido del Gobierno de revertir el fallo de una jueza que negó la utilización de las reservas del Banco Central para el pago de deuda y restituyó en su cargo a Martín Redrado, presidente de la entidad, que había sido destituido por un decreto.
Los problemas que involucran a los tres poderes del Estado, ya que en el Congreso también se busca una salida a la crisis, ha generado una mayor demanda de dólares a modo de cobertura, pero el Banco Central demostró estar dispuesto a generar tanta liquidez como sea necesaria para evitar corridas cambiarias.
Hasta que la Justicia no se pronuncie, un trámite previsto para el corto plazo, el Gobierno no podrá disponer de unos 6.600 millones de dólares de las reservas en moneda extranjera del Banco Central y Redrado permanecerá en su cargo.
El conflicto provocó turbulencias en los últimos días en el mercado, complicando un previsto canje de deuda incumplida por 20.000 millones de dólares, cuyo lanzamiento se mantiene para fin de enero.
El ministro de Economía, Amado Boudou, dijo el miércoles a Reuters que el proceso para la realización del canje continúa y que se hará "lo más rápido posible".
La decisión del Gobierno de tomar parte de las reservas del Banco Central argentino, con las que sostiene la cotización del peso, se produce en momentos de estrechez fiscal.
Las decisiones judiciales alentaron a tenedores de deuda impaga del país sudamericano, remanente de la reestructuración del 2005, a pedir un embargo sobre las cuentas del Banco Central en la Reserva Federal de Estados Unidos.
El juez de Nueva York, Thomas Griesa, concedió esa petición el martes, poniendo más presión sobre el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández.