Operadores del mercado dijeron que los rumores de que la canciller alemana Angela Merkel podría renunciar también golpearon al euro, aunque posteriormente fueron desmentidos.
Los comentarios del presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, del viernes de que Europa estaba enfrentando un "grave problema de deuda" no hacían nada en favor del euro. También enfatizó la importancia de un dólar fuerte.
Sus dichos se produjeron después de que el jueves el BCE mantuviera las tasas de interés en su mínimo histórico del 1 por ciento por octavo mes consecutivo, como se esperaba.
El dólar subía, en tanto, pese a las débiles cifras de ventas minoristas en Estados Unidos y de solicitudes de subsidio de desempleo conocidas el jueves.
Los inversionistas aguardaban los datos de inflación y manufacturas en Estados Unidos previstos para el viernes, en busca de pistas sobre el ritmo de recuperación de la mayor economía del mundo.
"Es una carrera macro entre Estados Unidos y la zona euro", dijo Peter Frank, estratega cambiario de Societe Generale en Londres, quien añadió que los problemas políticos y de deuda soberana mantenían al euro bajo presión vendedora.
A las 0839 GMT, el euro EUR= caía un 0,8 por ciento, a un mínimo de la sesión en torno a 1,4380 dólares. Frente a la libra esterlina EURGBP=D4, descendía a un mínimo de cuatro meses de 88,11 peniques.
El índice dólar .DXY, que mide el comportamiento de la divisa estadounidense contra una canasta de monedas referenciales, ganaba un 0,5 por ciento, a 77,115, debido a su avance frente al euro.
Aún así, el dólar JPY= perdía un 0,4 por ciento, a 90,66 yenes, su menor nivel en casi cuatro semanas, debido a un avance general de yen por la caída de las monedas de mayor rendimiento, ante los recortes de posiciones de riesgo de los inversionistas.
El euro EURJPY=R descendía un 1,2 por ciento, a 130,50 yenes, su mínimo de casi cuatro semanas.