Martín Redrado sufrió ayer más cortes en sus atribuciones por parte del directorio y ya comenzó a pensar en la defensa que realizará ante la comisión bicameral del Congreso que debe analizar su destitución. «Cuando habló hace dos semanas con el vicepresidente (Julio Cobos) era fundamentalmente para asegurarse de que tendría la oportunidad de una justa defensa», explicaron altas fuentes del BCRA.
Los directores ayer trataron, como todos los martes, la licitación de Lebac y Nobac. Sin embargo, el directorio (que tiene seis representantes kirchneristas) buscó limitar todavía más las atribuciones de Redrado en la entidad monetaria. Esta vez le impusieron que cualquier informe económico sea autorizado por el directorio antes de que se haga público. «Se trata de otro elemento para generar tensión, porque los informes del BCRA siempre pasan por los directores o los asesores de ellos», señalaron allegados a Redrado.
Pero el momento de mayor tensión en el encuentro de ayer fue cuando Sergio Chodos, el director más afín al ministro Amado Boudou, le pidió a Redrado que dé marcha atrás con la presentación del Programa Monetario 2010 que hizo a fines del año pasado y en particular con el mensaje al Congreso preparado por el titular del BCRA.
Aquel texto se distribuyó por mail y nunca pudo presentarse ante el Congreso, como manda la carta orgánica. Redrado sostuvo allí que el Gobierno debía insistir con «la búsqueda de financiamiento en los mercados de capitales, sin atajos». Se trató de un tiro por elevación a Economía por la conformación del Fondo del Bicentenario para pagar la deuda.
En los últimos diez días, el directorio le había limitado a Redrado la posibilidad de trabajar directamente con la mesa de operaciones, una responsabilidad que quedó en cabeza del vicepresidente del BCRA, Miguel Pesce. También le habían impedido representar al Banco en el exterior sin autorización expresa.
Volvieron a registrarse seis votos favorables a restringir la actividad del presidente de la institución contra sólo dos en contra (Carlos Pérez y Zenón Biagosch). Uno de los directores continúa sin asistir por encontrarse de viaje en Europa, Alfredo OConnell. En cambio, el propio Pesce, Gabriela Ciganotto, Arnaldo Bocco, Waldo Farías, Sergio Chodos y Carlos Sánchez son los que buscan acotar al todavía titular del BCRA.
Redrado, que recibió ayer una nueva denuncia penal, ya comenzó a preparar lo que será su defensa ante la bicameral, aunque sabe que la suerte está echada: la presidente Cristina de Kirchner dejó claro ayer que acelerará todo lo que sea posible el proceso para su destitución.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, junto con el ministro de Economía, Amado Boudou, llevaron adelante en los últimos días una estrategia para quitarle a Redrado todas las facultades delegadas, que recuperó así el directorio. De hecho, el ministro explicó ayer que «el levantamiento del embargo del juez Griesa se logra a partir del funcionamiento del directorio, que prestamente se abocó al tema y lo consiguió muy rápido», quitándole así a Redrado cualquier mérito por lo sucedido al cierre de la semana pasada. |