Podría haber sido peor. Esa es la sensación que quedó ayer en la plaza local después de las fuertes caídas de los mercados mundiales, producidas por el “efecto China” y los magros datos de la economía estadounidense. Por lo general, cuando el mundo desarrollo estornuda, la Argentina se resfría. Pero esta vez los activos locales no amplificaron el malhumor. El índice Merval de papeles líderes perdió 1,53% si bien supo estar más de 2% abajo durante la rueda; mientras que los títulos públicos (que venía de una cierta recuperación) tropezaron hasta 3%.
“El marco internacional provocó que el Merval adopte una clara postura descendente bajo el peso que ejerció la caída del petróleo”, dijo a a la agencia Reuters, Claudio Szlaien, analista de Marlon Recursos Financieros. “Los sectores de servicios y bancos podrían verse afectados por un dólar más firme. Para el corto plazo, seguramente estemos más expectantes al mercados de bonos por el canje de deuda”, agregó. “Está claro que son muchos los datos malos como para entender la baja del mercado. La toma de ganancia se potencia con otros datos considerados malos en Estados Unidos y China”, sintetizó otro operador bancario.
Para el mercado de acciones local, la fuerte caída del petróleo en el mercado internacional terminó de golpear a la Bolsa porteña, sobre todo por el peso que tiene el crudo a través de Tenaris y Petrobras Brasil (dos exponentes del panel líder). Eso quedó a las claras por la performance de los papeles relacionados a este commodity: Petrobras Brasil (-2,79%), Edenor (-2,66%) y Tenaris (-2,16%), fueron las que más bajaron, mientras que la única que esquivó el terremoto chino fue Banco Macro, que anotó un alza del 2,29%. Con respecto al volumen, dicen los que saben, el poco movimiento es un buen síntoma. Dice el refrán bursátil que “caída con poco volumen significa que los inversores no avalan estos precios”. Léase, le quita seriedad a la baja. En resumen, el caudal de negocios alcanzó los $ 49,46 millones, de los cuales $ 4,95 millones correspondieron a Cedears (certificados de papeles extranjeros que cotizan en Buenos Aires). El saldo de las operaciones arrojó 19 alzas, 53 bajas y 10 especies sin cambios.
En el mercado de títulos públicos, a pesar de continuar el road show mediático de los funcionarios de Economía hablando de las bondades del canje, se vieron caídas de hasta el 3%. Los títulos, de hecho, todavía no recuperaron todo lo perdido por las crisis CFK-Redrado. Los que más bajaron fueron el Discount en dólares ley Nueva York (-2,81%) y el Boden 2012 (-1,31%). Los cupones atados al crecimiento –en cambio– cerraron en alza: el warrant en pesos ganó 1,51% mientras que el emitido en dólares bajo jurisdicción internacional trepó 1,23%. Más allá del traspié de ayer, será fundamental que la retórica oficial se transforme en realidad para que los bonos sigan bailando al compás del “efecto canje”. El secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, aseguró ayer que el buen comportamiento de las variables financieras demuestra que, para los agentes del mercado, el canje de deuda ‘está más firme que nunca”, y dijo “que antes del fin de esta semana el Gobierno contestará los comentarios que sobre el tema realizó la autoridad bursátil de los Estados Unidos”. Lorenzino y Amado Boudou están desplegando un operativo en los medios para calmar a aquellos que hablan de un retraso en la operatoria del canje. El mercado, y los tenedores de bonos, ahora esperan que las palabras se transformen en hechos.
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