Desde finales de julio del año pasado el euro no se cambiaba en 1,40 dólares. La moneda única parece no encontrar excusas para evitar su racha de bajadas en su cruce con el billete verde y encadena mínimos. Menos aún ante un escenario plagado de dudas sobre la fortaleza de la recuperación económica y los temores ante una burbuja de la deuda. La desconfianza y la aversión al riesgo daban al traste con el rally alcista que dejó al euro en los 1,51 dólares, su mayor nivel en 2009, el pasado mes de noviembre. En la jornada de hoy cotiza casi un 7% por debajo de ese nivel. El deterioro de las finanzas públicas de Grecia, los máximos en la prima de riesgo de la deuda española y las últimas palabras de Trichet minan al euro. En el mercado Forex, además, sobrevuela el rumor de que el organismo monetario puede dejar de aceptar como colateral el papel griego. El mercado de deuda dio pábulo a este rumor, al menos en parte, ya que las primas de riesgo de las economías periféricas de la Unión Europea se dispararon. Sólo quedaba por hablar Jean-Claude Trichet. El presidente del Banco Central Europeo (BCE) salía hoy a la palestra para indicar que el crecimiento de la eurozona en 2010 será moderado pero irregular. Sus palabras llegan un día después de que Juergen Stark, consejero del BCE, advirtiera de que el crecimiento europeo durante el primer semestre de este ejercicio podría ser inferior al de la última parte de 2009. La fortaleza de la recuperación económica también se pone en duda al otro lado del charco. En EEUU los datos que se van publicando no reflejan el optimismo esperado y demandan prudencia en las inversiones. Así, cuando quedaba apenas media hora para el cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se depreciaba alrededor de un 0,4% frente al billete verde y se cambiaba en 1,4056 dólares. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,4064 dólares. |