Por NOELIA BARRAL GRIGERA - Otras cuatro horas de declaración de Martín Redrado ante la comisión bicameral que analiza su situación fueron suficientes para el cuerpo, que dejó así el trámite listo para presentar ante el Poder Ejecutivo su consejo. Para sorpresa del oficialismo, todo indica que la comisión se expresará a favor de la decisión del Gobierno, avalando la remoción del funcionario del Banco Central. Como adelantó El Cronista, el vicepresidente Julio Cobos se prepara, con argumentos propios, para apoyar la decisión de Cristina Fernández de Kirchner. Y, mientras que el diputado oficialista Gustavo Marconato hará lo propio, el voto del cívico Alfonso Prat-Gay es todavía una incógnita (ver página 3). Ante este escenario, Redrado reclamó ayer al salir del Senado que la comisión se expida “libre de presiones políticas”, lo que provocó un nuevo cruce verbal entre el funcionario y los legisladores.
“Expresé ante la comisión, con absoluta libertad, las razones y los argumentos técnicos y profesionales que demuestran la seriedad con la que ha cumplido con la ley el Banco Central en el período 2004-2010. Espero que la bicameral esté libre de presiones políticas”, subrayó el banquero antes de abandonar el Palacio Legislativo. Momentos después, tanto Marconato como Prat-Gay se encargaron de aclarar que sobre el cuerpo “no hay ninguna presión”.
El diputado kirchnerista explicó: “Yo no tengo absolutamente ninguna presión política, lo que tengo es una decisión y la voy a llevar adelante”. Marconato tenía intenciones de presentar anoche el escrito de más de 40 páginas que preparó junto a sus asesores, pero finalmente lo hará hoy. Fundamenta allí su decisión en favor de la remoción de Redrado basándose en las acusaciones que figuran en el Decreto de Necesidad y Urgencia con que el Gobierno echó al funcionario. A ellas agregará tres cuestiones, que consideró “agravantes”: el trascendido de una presunta “lista con amigos del poder” que fugaron dólares al exterior; la nota con que Redrado “amenazó” –a juicio del oficialismo– con no presentarse ante la comisión si el Gobierno no derogaba antes el DNU con que lo echó; y la variación negativa de los indicadores económicos de los últimos días.
Sin compartir la opinión que la Presidenta y sus ministros plasmaron en el DNU; Cobos abonaría en su pronunciamiento esas tres cuestiones mencionadas. Tanto el vice como su partido, la UCR, consideran que la situación de Redrado al frente del Central es ya insostenible, por lo que en el cobismo aseguran que el mendocino no va a “inmolarse” en defensa del banquero. El conflicto, de hecho, comenzó a hacer mella en su imagen pública, el gran caudal político con el que contó hasta ahora.
En la reunión que mantendrán hoy desde las 11, los tres integrantes de la comisión avanzarán en fijar una fecha para elevar su dictamen al Ejecutivo. Distintas fuentes parlamentarias estimaban ayer que ese pronunciamiento se conocerá entre el lunes y el martes, dado que Prat-Gay pidió información al Ministerio de Economía que, según indicó, no fue remitida aún al cuerpo. “Necesito tiempo para que nos llegue la información del Ministerio de Economía, además de procesar toda la información que aportó el Banco Central. No es mi estilo dar una opinión sin revisar la información que yo mismo pedí”, remarcó el diputado de la Coalición Cívica-ARI. Aún con una definición que pasa para la semana próxima, el oficialismo se mostró conforme con las actuaciones de la comisión. “Para nosotros esto tuvo una valoración positiva”, señalaron en la primera línea del kirchnerismo parlamentario, donde destacaron incluso el desenvolvimiento de Cobos durante las sesiones. Además, subrayaron: “Redrado nos ayudó a todos”, en referencia a la mentada “lista de amigos del poder” y a la carta que envió a la bicameral que, a juicio del oficialismo, contribuyeron a alinear a la oposición en contra del funcionario. “Es un buen escenario”, reconocieron. De aquí en más, el kirchnerismo se abocará a conseguir las adhesiones suficientes para que el Congreso ratifique el DNU de creación del Fondo del Bicentenario, en una sesión que se celebraría el miércoles 3 de marzo, ante la negativa de la Presidenta a convocar a sesiones extraordinarias durante febrero. La estrategia para alcanzar ese objetivo se desarrolla en dos ámbitos: el Congreso y la Casa Rosada. En esta última, sin embargo, están concentradas las principales acciones, que giran en torno de lograr que los gobernadores apoyen la iniciativa. |