Cambios en el Banco Central / Buscan incentivar el crédito Mercedes Marcó del Pont busca convencer al mercado de que no habrá un "desborde" por un cambio de políticasLa nueva conducción del Banco Central (BCRA) no prevé realizar cambios en la política monetaria durante el año en curso, aunque buscará que los bancos sean mucho más agresivos en la oferta de crédito para la producción. Así, se prevé dar impulso a la aletargada tasa de inversión de la economía local, en sectores que se consideren "claves" para atenuar la presión inflacionaria, por considerar que la incidencia del denominado "multiplicador bancario" es muy baja o nula por la baja bancarización del país. La conclusión surge de la precisa instrucción que la flamante presidenta de la entidad, Mercedes Marcó del Pont, dio en los últimos días a lo que se conoce como la "línea" del BCRA -los funcionarios de carrera-, tras haber acordado con el resto de los miembros del directorio una serie de decisiones que apuntan a imponerse en "la batalla de las expectativas". El objetivo es convencer al público y a los operadores económicos de que el desplazamiento de Martín Redrado no supone un giro en los criterios básicos de manejo de la política cambiaria y monetaria local. "Vamos a respetar el programa monetario que el Central ya acordó con el Congreso", definió Marcó del Pont, según pudo corroborar LA NACION de fuentes altamente calificadas, a poco de asumir su mandado "en comisión" (espera la aprobación parlamentaria a su designación) y en un intento por cortar de cuajo con las especulaciones de mercado sobre un posible desborde monetario. Control del circulante Para saber si cumple con ese compromiso habrá que esperar hasta fin de marzo, fecha en que debería haber en circulación -y como máximo- un total de 202.900 millones de pesos (entre circulante y depósitos tanto públicos como privados en cuentas a la vista, o M2, en la jerga de los economistas), según consta en las metas trimestrales del plan monetario que su antecesor envió al Senado en diciembre pasado, previendo una expansión de hasta 21,2% en la oferta de pesos hasta entonces (la tasa de expansión para el año está estimada entre un 11,9 y 18,9%). Claro que, para lograrlo, deberá ser muy cuidadosa de aquí en más: la oferta de medios de pagos se mantiene por encima de los 203.000 millones de pesos desde comienzos de año (estaba en 203.717 millones al 5 de febrero, según el último dato oficial disponible). Así, ya está por encima del máximo promedio estipulado para el primer trimestre, aunque los economistas reconocen que el desborde en la oferta de pesos "es común en esta época del año por razones estacionales". Por lo pronto, la emisión monetaria por la compra de divisas (para sumar reservas) se redujo a niveles mínimos, por lo que no supone una presión por estos días. El BCRA se corrió de la cancha para que otros bancos (básicamente el Nación) pudieran abastecer la renacida demanda minorista de dólares, que creció a medida que la crisis abierta por el desplazamiento de Redrado se prolongaba. Así, en las últimas semanas el Central se mantuvo prácticamente inactivo en el mercado cambiario de contado (sólo jugó fuerte en futuros) para no sacrificar reservas, con lo cual se desactivó el motor más activo para la emisión de pesos que caracterizó la etapa de crecimiento de la economía argentina en los últimos años. Desde ese punto de vista, se supone que Marcó del Pont no enfrentará problemas para cumplir con la meta monetaria de corto plazo, es decir, la de marzo. Baja oferta La oferta de divisas de exportación (básicamente la proveniente de los embarques de granos) es baja hasta avanzado ese mes, con lo que, de no mediar un cambio en las condiciones financieras (que ayuden a descomprimir la demanda privada), no cabe esperar que inyecte pesos en la economía por fuertes compras de dólares o, de verse necesitado de hacerlo, podría esterilizarlos sin problemas ofreciendo los títulos de deuda diseñados para regular la oferta monetaria (letras y notas) a los bancos. Pero de allí en más la tarea prodría complicársele. "En el período 2005 a 2008 el sector público esterilizó el 30 por ciento de la intervención cambiaria al contraer la base monetaria por pagos al exterior, al comprarle reservas del BCRA con pesos provenientes del superávit fiscal. Pero en 2009 este número fue cero y en 2010 podría ser expansivo e igualar la propia ampliación monetaria por intervención en el mercado cambiario", advirtió un reciente informe del Departamento de Estudios Económicos del Banco Ciudad al analizar los efectos que tendría la creación del Fondo del Bicentenario (para pagar deuda) y tras observar que la desaparición del superávit hará que la política fiscal deje de contribuir a moderar la expansión monetaria. Desde el Central lo relativizan y apuntan que la creación del denominado "Consejo Económico", que se oficializaría esta semana, precisamente busca una prolija coordinación del impacto que las necesidades de financiamiento del sector público nacional tendrán en la oferta monetaria. "Básicamente el Consejo fue diseñado con ese propósito", aclararon. |