Por Javier Blanco - Los precios de los principales activos financieros locales se estabilizaron ayer y se atenuó la demanda de dólares en un mercado que se mantiene cauteloso, pero que tendió a recuperar la calma tras haber vivido anteayer una jornada caliente. La reacción se produjo al disiparse las versiones sobre una posible renuncia del ministro de Economía, Amado Boudou (al que los inversores visualizan como "garantía del canje"), y tras haber dejado en claro el Banco Central (BCRA) que no le está vedada la posibilidad de vender reservas cuando las circunstancias lo obliguen a actuar para evitar una estampida contra el peso. La continuidad de Boudou fue ratificada temprano por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que aseguró que el funcionario "está más firme que nunca" en el cargo, en el marco de una entrevista radial en la que debió negar que el ex presidente Néstor Kirchner le haya pedido la renuncia dado que, según dijo, el actual diputado "no tiene nada que ver con la gestión" de su esposa, Cristina Kirchner. Horas más tarde el ministro participó del almuerzo en la residencia de Olivos en el que la Presidenta volvió a defender la creación del Fondo del Bicentenario (en una jornada en la que la Justicia le mantuvo bloqueada al Gobierno la posibilidad de usar reservas del BCRA para pagar deuda) e instó a los empresarios a invertir. Boudou, como el resto de los colegas del Gabinete que fueron de la partida, siguieron la exposición de Cristina Kirchner desde una de las mesas ubicadas en la sala, en la que estuvo acompañado por el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, y empresarios. Allí el ministro, que se mostró en todo momento sonriente, les ratificó a algunos empresarios que el canje "sigue en pie", un mensaje que, por la tarde, repitió el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, ante los representantes del JP Morgan y el Barclays (asesores de la operación), que pasaron a visitarlo para saber si existía voluntad de seguir adelante con esa transacción. Cuadro de situación Los operadores explican que, aunque cedió la tensión, persiste la cautela debido a las dudas que generan los tropiezos que sufre la reapertura del canje y las crecientes dificultades que exhibe el Gobierno para asegurarse financiamiento nuevo ahora que un tribunal le volvió a vedar el pedido para usar fondos del BCRA y la oposición parlamentaria mostró que podría invalidar el decreto de necesidad y urgencia con el que intentó disponer de US$ 6569 millones de las reservas para garantizar el pago de la deuda, al menos durante el año en curso. Sin embargo, los precios de los bonos tendieron a recuperarse levemente ayer, conducta que los operadores adjudicaron al fuerte castigo que habían sufrido un día antes. "Recuperaron medio punto promedio, aunque algunas especies avanzaron hasta 1,8%, como el Boden 2015 en dólares", comentó un operador en referencia a variaciones registradas en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), la plaza extrabursátil por la que cursan sus negocios los bancos. Sin embargo, hay que tener presente que desde que estalló el conflicto por el Fondo del Bicentenario (el 7 de enero, cuando el Gobierno le pidió la renuncia a Martín Redrado y éste se negó a presentarla) los bonos más negociados se han desvalorizado hasta un 22%, como el caso del Discount en pesos, que cayó de $ 110,5 a 86,3, aun con la mejora del 1,5% que registró ayer. Alivio parcial Pero el dato más destacado del día fue que mermó la presión sobre el dólar, no casualmente un día después de que el BCRA desplegara una activa intervención en favor del valor del peso (al defenderlo mediante la venta de reservas), con lo que pareció desarticular las expectativas sobre una aceleración en el ritmo devaluatorio. Esas expectativas se habían incrementado en las últimas semanas al especularse sobre que la nueva conducción del BCRA, encabezada por Mercedes Marcó del Pont, tenía vedado sacrificar reservas con ese fin. Desacreditada esa creencia, la cotización del dólar se mantuvo estable ayer tanto en el segmento mayorista (a $ 3,859/3,86 por unidad para la compra y venta, respectivamente) como en el minorista ($ 3,84/$ 3,88), aunque el BCRA se mantuvo al margen de las operaciones (lo suplió el Nación con puntuales órdenes de venta) y la oferta exportadora fue bastante pobre. Por el contrario, el llamado "contado con liquidación", el precio del dólar que surge de operaciones de compraventa simultánea de acciones o bonos en mercados de aquí y el exterior, subió de $ 3,95 a $ 3,97, lo que parece mostrar que continúa el proceso de fuga de capitales, que se reactivó por la crisis del Banco Central. |