Por Silvia Stang - El 63% de las empresas radicadas en la Argentina proyecta otorgar mejoras salariales tomando como criterio la inflación, mientras que un 22% dice tener predisposición a ofrecer más que eso. Los resultados surgen de una encuesta hecha por la consultora Grant Thornton, que también sostiene que son más las compañías que creen que aumentarán sus dotaciones que las que consideran que cerrarán el año con menos empleados: el saldo entre ambos porcentajes arroja un índice del 37%, lo que muestra un mayor optimismo que el reflejado por el índice global -que hace el promedio de 36 países-, que dio un 20 por ciento. Claro que definir los aumentos en función de la inflación requiere acordar, en las negociaciones, cuál es el nivel de suba de precios, más allá de los cuestionados datos del Indec, que dejaron de ponerse sobre la mesa. La encuesta, por otra parte, no incluye una pregunta sobre si se opina sobre la inflación real o la oficial. En los últimos años, varios gremios lograron subas de alrededor del 20% que el Gobierno avaló, pese a informar oficialmente tasas de inflación muy inferiores (del 7,7% en el caso de 2009). Para 2010, las proyecciones de los economistas ubican el alza de precios en alrededor del 20%, en tanto que desde el Gobierno trascendió que se espera que en las paritarias entre empresas y sindicatos se acuerden subas no muy diferentes a ese porcentaje: del 18 o el 19 por ciento. En ese sentido, los resultados del trabajo de Grant Thornton -en el que tampoco se informó de cuánto esperan las empresas encuestadas que sea la inflación- estarían cerca de las expectativas que se expresaron en los últimos días para las negociaciones salariales. En los próximos días, comenzarán formalmente a negociarse salarios en sectores como el bancario y el de la industria metalúrgica. El informe de Grant Thornton agrega también que el 13% de las firmas no planea ofrecer aumentos salariales. Para la totalidad de los países considerados en el relevamiento global -que incluye a 7400 empleadores- se observó que el 51% piensa subir sueldos según la inflación, contra un índice mayor (del 64%), registrado un año atrás. El balance de lo ocurrido en 2009 muestra que, en el caso de la Argentina, hubo más empresas que mejoraron sus dotaciones que las que las redujeron. La diferencia entre el porcentaje de empresas del primer grupo y las del segundo, arrojó un resultado positivo del 9%. Sin embargo, de allí no podría deducirse que el empleo creció, aunque sí que puede haber estado más protegido en las empresas líderes, alcanzadas por la encuesta. En rigor, y según los datos oficiales del sistema jubilatorio, la cantidad total de puestos formales de empleo cayó el año pasado. Según los últimos datos disponibles, la baja fue del 3% entre el tercer trimestre de 2009 e igual período de 2008. Pérdida y repunte Un relevamiento de empleo en las empresas privadas hecho por el Ministerio de Trabajo mostró, por su parte, que en el cuarto trimestre del año hubo un repunte del empleo, que habría logrado recuperar un 21% de los puestos perdidos en los meses previos (con lo cual, el año cerró con un resultado negativo). El balance entre empresas que incrementan y que reducen empleo fue, en el nivel internacional, y según Grant Thornton, del 8% con signo negativo. En países como Irlanda, España y Estados Unidos, los resultados fueron fuertemente desalentadores y, en varios estados europeos, como Italia, Francia y España, las firmas que son pesimistas al pensar qué ocurrirá en 2010 superan a las optimistas. Según la consultora, es la primera vez, desde que comenzó a hacerse el trabajo en 2003, que el balance global da un signo negativo. |