La moneda común había subido en la sesión europea tras conocerse que una venta de bonos a 10 años por parte de Grecia atrajo una fuerte demanda.
Pero luego la presión vendedora sobre el euro se reanudó cuando el BCE dijo que está retirando más de las medidas extraordinarias que implementó durante la crisis global.
"El principal factor es que las declaraciones de Trichet hasta ahora son consistentes con la idea de que (el Banco Central Europeo) mantendrá las tasas en mínimos históricos, quizá por más tiempo que su contraparte estadounidense", dijo Joe Manimbo, operador cambiario de Travelex Global Business Payments en Washington.
"Eso está poniendo cierta presión bajista sobre el euro", agregó.
En Nueva York, el euro caía un 0,7 por ciento a 1,3594 dólares EUR=, tras llegar hasta los 1,3712 dólares.
El BCE dejó el jueves sin cambios su tasa en el mínimo de 1,0 por ciento por décimo mes consecutivo, tal como se esperaba.
Trichet reiteró su visión de que la recuperación de la zona euro será despareja.
La venta de bonos de Grecia consiguió una demanda sólida, pero los inversores aún son escépticos sobre la evolución de la crisis del país.
"Si bien la moderación de los temores sobre Grecia causó una reducción de las posiciones cortas en euros durante el último par de días, el entusiasmo del mercado por comprar euros sigue siendo limitado", dijo Vassili Serebriakov, estratega de Wells Fargo Bank.
En Estados Unidos, los datos económicos fueron mixtos. El dólar subió frente al yen tras publicarse un informe que mostró que el número de solicitudes de subsidios por desempleo cayó en la última semana a 469.000, casi en línea con lo esperado.
Pero luego frenó parte de su avance cuando se conoció una inesperada caída en los contratos de ventas pendientes de casas usadas.
El dólar subía un 0,6 por ciento a 88,96 yenes JPY=.