El amparo de la Justicia para impedir el pago de deuda con reservas no fue obstáculo para que ayer se cancelara una deuda con el BID por u$s 28 millones. Sucede que se utilizó para ello la cuenta destinada a los vencimientos con organismos multilaterales, cuya validez no entra en discusión.
En realidad, la orden judicial apunta al DNU firmado por la presidente Cristina de Kirchner el lunes, que dispone el pago de la deuda que vence en dólares durante 2010 con reservas por un total u$s 4.382 millones.
Sin embargo, los u$s 2.187 millones que deben dirigirse a pagar vencimientos con organismos multilaterales se encuentran fuera de la discusión. En realidad, esta posibilidad ya se había aprobado por ley en 2005, cuando se canceló con reservas de libre disponibilidad la totalidad de vencimientos con el FMI. La presidente Cristina de Kirchner firmó un decreto simple para poner en marcha este mecanismo.
«Por lo menos durante las próximas semanas no hay vencimientos de bonos, por lo que no hay motivo para el conflicto», explicaron ayer desde el Palacio de Hacienda. Si bien desde el Gobierno salieron a desafiar el fallo de la Justicia, en la práctica todavía no se presentó una situación que implique violar la medida cautelar.
Mientras tanto, en el Central pasaron ayer casi todo el día los pasos a seguir ante la ofensiva legislativa. La presidenta de la institución, Mercedes Marcó del Pont, salió a declarar que en caso de que el Senado le rechace el pliego abandonará el cargo. Para la funcionaria resultaría muy riesgoso, incluso, firmar actos administrativos en una situación tan endeble.
Sin embargo, no pierden las esperanzas de poder revertir la situación y están a la expectativa de dos cuestiones:
Desde la Casa Rosada comenzaron a analizar si existe alguna posibilidad desde el punto de vista legal de mantener a la titular del BCRA en su cargo aún en caso de que el Senado se manifieste en contra. No sólo parece muy complicado que esto suceda, sino que además no existiría voluntad de Marcó del Pont en permanecer en semejante escenario.
La otra alternativa es que el plenario del Senado no consiga la semana próxima los votos necesarios para rechazar el pliego. «Aún está por verse si la oposición tiene los 37 votos que precisa para echarla del cargo», razonan en el Gobierno.
Ayer se realizó la tradicional reunión de directorio en el Central, pero sin que se hubieran tratado temas significativos.
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