El “temblor político” que generó la posible salida de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central y que encendió el enfático discurso de Cristina no tuvo ayer ninguna réplica en las mesas de dinero de la city. “No hubo ni un antes ni un después de las palabras de la presidenta. El dólar es la única variable que el Gobierno puede mantener bien acotada y controlada”, aclaraba el operador de una casa de cambio.
El billete llegó a subir apenas 30 milésimas, a $ 3,8580, en lo más candente de la jornada. Pero empezó a mostrarse vendedor con el paso de las horas, y hasta apuró al Central a meterse moderadamente, con una compra de sólo u$s 25 millones, para ponerle un piso en los $ 3,8550. La divisa se encareció desde entonces, apenas 10 milésimas en el segmento mayorista, hasta cerrar en los $ 3,8560, pero se mantuvo sin cambios en el minorista, por quinto día consecutivo, en los $ 3,84 para la compra y los $ 3,88 para la venta.
“Todos estos vaivenes políticos no repercutieron para nada. El mercado está muy equilibrado: hubo órdenes de compra y venta, pero sigue habiendo ofertas de exportación que satisfacen la demanda. No hubo variantes en cómo se viene manejando desde principios de mes”, contó el analista de Puente, Carlos Lizzer. La liquidación de exportaciones se mantiene por estos días en un promedio de u$s 100 millones por jornada. Los analistas esperan que empiece a incrementarse hacia mediados de mes, y que dé un buen espacio al Central “para recomponer divisas sin riesgo de que suba el tipo de cambio”.
El volumen operado ayer se contrajo en u$s 30 millones respecto de la rueda anterior, y se ubicó en los $ 397 millones. En futuros, también fue bajo, al reunir apenas u$s 132 millones. La plaza de derivados encontró una intervención cautelosa del Central, que buscó mostrar presencia con unas pocas posturas, pero sin presionar hacia la baja. “Con estos cimbronazos yo había pensado que iba a haber más movimiento”, contó un operador de la plaza de futuros. “Pero es posible que el mercado esté descontando que, sea quien sea el presidente del Banco Central, la política monetaria ya está definida por el Poder Ejecutivo”, agregó.
En el mercado suponen que el único factor determinante de los vaivenes cambiarios es la capacidad del Gobierno de asumir sus compromisos de deuda. “Si no habilitan las reservas, ahí sí vamos a ver movimientos, porque se va a especular con que el Ejecutivo deberá impulsar un ajuste en el tipo de cambio para contar con más recursos”, contó un operador. El tipo de cambio implícito (contado con liqui) en el arbitraje que suelen hacer en la Bolsa los operadores (entre acciones locales y ADR’s) para fugar divisas del país se mantuvo ayer levemente por encima de la cotización minorista, a $ 3,89.
Para hoy, los analistas no esperan movimientos importantes sobre el billete. “Si en algún momento los condimentos políticos que hoy golpean al país llegan a rozar la plaza cambiaria, la entidad oficial volverá a hacerse presente para encauzar el tipo de cambio dentro de los carriles habituales que impone su flotación administrada”, opinó Carlos Risso, de Zonabancos.com.
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