Por Silvia Stang - Trabajadores petroleros y metalúrgicos intentarán avanzar esta semana en las negociaciones salariales de su sector, en un año signado por la incertidumbre que provoca la escalada de precios. Más allá de la falta de reconocimiento de la existencia del problema por parte del Gobierno, los sindicatos basan sus reclamos en la inflación, y por lo general aspiran a lograr acuerdos por mejoras superiores al 20%, acercándose en varios casos al 30%, y a veces traspasando esa barrera. La incógnita sobre la inflación provocó actitudes de prudencia en algunos sectores, tanto del lado empresario como del sindical, aunque, claro está, por diferentes razones. Mientras los empleadores advierten que no deberían despertarse expectativas de alzas salariales, dado el riesgo de que en ciertos niveles generen un traslado de los costos a precios, hay dirigentes gremiales que prefieren no terminar de definir sus pretensiones hasta estar sentados en la mesa de negociaciones, por temor a quedar rezagados ante la inflación. Hoy, a las 16, funcionarios del Ministerio de Trabajo recibirán a dirigentes de la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles, que demandan una mejora del 32% en sus básicos de convenio. Según el secretario general de esa organización, Alberto Roberti, el porcentaje se justifica en la suba del costo de vida y en la interpretación de que el sector estaría en condiciones de otorgarlo. En una carta enviada a la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos, la federación sindical explica que se siguió el relevamiento de precios de la canasta familiar "de encuestas privadas" y que se analizaron "el mercado salarial globalizado en nuestra región del Mercosur y los aumentos producidos en los productos que ustedes elaboran". Según Roberti, se pide un aumento del 32% tanto para los trabajadores de los yacimientos como los de las refinerías y del gas. Los representantes del sindicato y del empresariado del sector metalúrgico, por su parte, mantendrán una reunión en el Ministerio de Trabajo pasado mañana. En este caso, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) no hizo declaraciones públicas sobre el monto del reclamo, aunque trascendió que supera el 20 por ciento. En algunos sectores próximos a iniciar negociaciones, los empresarios advierten que en los contactos informales el porcentaje de suba pretendida se eleva con el paso de los días. Eso señalaron a LA NACION, por ejemplo, fuentes vinculadas al sector del transporte de pasajeros, donde la UTA haría sus gestiones -según trascendió, por un alza de entre 25 y 30%- entre fines de este mes y principios de abril. Claro que en un segmento importante de esta actividad se depende de subsidios estatales para definir los acuerdos, algo que también ocurre en los gremios ferroviarios. Pese a que el Gobierno, con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, a la cabeza, insiste en que los aumentos de salarios no influyen en la inflación porque no deberían trasladarse a precios, lo cierto es que en rubros como el de servicios públicos se admite que la imposibilidad de ajustes tarifarios provoca una traba para los reclamos. Oscar Lescano, secretario general del sindicato de Luz y Fuerza, dijo a LA NACION que si bien el convenio venció en diciembre hay problemas para trascender una negociación como la de estos días, que tiene la característica de ir dándose por etapas y que, por ahora, plantea montos no remunerativos. Por enero y febrero se otorgó una asignación de $ 800, que para un sueldo promedio de $ 4000, según explicó Lescano, implican una mejora del 20 por ciento. "Ahora pedimos lo mismo para marzo y abril", señaló. Por su parte, la Asociación Bancaria envió una carta al Ministerio de Trabajo para pedir la apertura de la negociación, según afirmó Eduardo Berrozpe, secretario de prensa del sindicato, quien agregó que el reclamo se va a definir en función del poder adquisitivo "y de las ganancias del sector financiero". Según fuentes de la cartera laboral, la convocatoria a una reunión con el sector se haría más cerca de fines de este mes. El sindicato había obtenido para enero y febrero una asignación mensual de $ 800 por trabajador, que representa un 23,5% sobre el básico conformado de convenio. Ese porcentaje sería el piso de la demanda, aunque ya se escuchó en los bancos que los pedidos llegarán al 28%, según fuentes consultadas por LA NACION. También en la segunda quincena de este mes comenzarían las negociaciones de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra). Según voceros del sindicato, se estima que podría acordarse un alza de entre 20 y 25 por ciento. "Se pide algo razonable, que no conspire contra la continuidad de los empleos, porque es un sector en el que podrían pararse emprendimientos de manera más simple de lo que implicaría en otra actividad cerrar una empresa", estimaron las fuentes. En abril, en tanto, comenzarán las tratativas en el sector de comercio, donde el sindicato está elaborando un estudio de la canasta de consumo y la variación de precios. "No creo que este año las paritarias sean en igual fecha y de igual porcentaje", analizó Daniel Funes de Rioja, presidente del Departamento de Políticas Sociales de la Unión Industrial Argentina (UIA) y negociador por el sector empleador. Indicó que hoy hay empresas en diferentes situaciones, por ejemplo, según sean más dependientes del mercado interno o de las exportaciones: "Hay una fuerte competencia, y si no somos prudentes podemos salir del mercado", sostuvo al referirse a los costos de sectores transables. "Lo que se busca es que las subas no superen la inflación del año pasado y que se den aumentos por tramos", concluyó el abogado. 32% Petroleros Es el porcentaje de aumento salarial que pedirá hoy el sindicato del sector 20% Metalúrgicos Es el piso del cual partiría el reclamo de aumento ante Trabajo 25/30% Transporte La UTA propondría esta banda de subas en las negociaciones de fin de mes |