Por Francisco Jueguen - actual escasez de nafta, los aumentos de precios, la batalla verbal entre las petroleras y las amenazas del Gobierno son sólo peligrosas consecuencias disimulando un problema mayor. Profesionales y especialistas del sector energético creen, en su mayoría, que la industria del petróleo y el gas mantendrá o reducirá sus operaciones en la actualidad por la falta de un marco regulatorio que incentive la exploración y la producción, y como consecuencia de la corrupción existente. La Esa es la conclusión que surge de la encuesta "La industria del petróleo dentro de la matriz energética argentina - visión desde los sectores profesionales" a la que accedió en exclusiva lanacion.com. El relevamiento fue elaborado por la consultora especializada en Recursos Humanos Biset - Fernandez Löbbe después de una minuciosa ronda de preguntas entre 481 profesionales, ejecutivos y expertos que asistieron a la World Gas Conference 2009 entre el 5 y el 9 de octubre del año pasado. El estudio fue contundente. Afirmó que un 68% de los consultados -en su mayoría ingenieros que trabajan en firmas ligadas al petróleo, el gas y los servicios asociados-, piensa que la industria energética mantendrá o reducirá sus operaciones en el presente. Sin embargo, el futuro, es más optimista. Teniendo en cuenta un plazo de diez años, un 49,7% prevé que el sector se expandirá. No obstante, las causas para ambas tendencias son muy diferentes. Los más pesimistas indicaron que la falta de crecimiento del negocio energético responderá a la carencia de inversión o incentivos (36,3%), la caída de las reservas (31,4%) y la falta de una política energética seria (15,7%). Por otro lado, los que creen en la expansión de la industria confían en una variable internacional para explicarla: el incremento de la demanda global (54,4 por ciento). "En un marco general que se percibe particularmente difícil en el presente, la perspectiva se vuelve comparativamente más favorable en el futuro. En este sentido, la visión de la situación más comprometida en la actualidad parece estar vinculada a cuestiones relacionadas con la coyuntura más que con problemas de fondo", aseguró una de las conclusiones del estudio. En medio de los tironeos en el Congreso por el Banco Central, la brumosa situación en el Consejo de la Magistratura y la falta de datos confiables tras la manipulación estadística en el Indec, la situación institucional parece clave para los profesionales del sector, muchos de ellos con capacidad decisoria en sus empresas, a la hora de engendrar confianza que incite la inversión a largo plazo. En ese camino, un 54,3% de los consultados considera baja o nula la vigencia de marcos regulatorios que aseguren la rentabilidad en el sector energético. Se trata de la llamada inseguridad jurídica de la que los hombres de negocio se quejan habitualmente. En el documento elaborado por la consultora de recursos humanos la sentencia fue ratificada por profesionales y especialistas. Desde los últimos años, muchos expertos vienen alertando sobre la caída de la exploración y la producción. Además, varios habían advertido por la posibilidad de que el país se convirtiera en importador neto de crudo. Hace dos días YPF confirmó que debió comprar en el exterior 50 millones de litros de nafta súper para hacer frente a la demanda interna. Con una visión focalizada ya en el cliente o el consumidor, el 62% de los consultados afirmó que los marcos regulatorios para la prestación de un servicio apropiado tienen en el país una vigencia también baja o nula. "Desde la perspectiva de los entrevistados, la vigencia efectiva de los marcos regulatorios indagados se plantea como una cuestión considerablemente deficitaria", concluyó el informe. Corrupción pública. Pero ¿cuáles son los problemas que profesionales y especialistas ven reflejados en los marcos regulatorios que hoy rigen esa actividad en el país? El principal es la corrupción, según estimaron. En ese rumbo, los consultados identificaron como los inconvenientes fundamentales a los sobornos (un 39%), el incumplimiento -de las leyes- (30,6%), y la inestabilidad (28,2%). "Hace varios años que hacemos esta encuesta", señaló a este medio Susana Biset, directora de la consultora. "Los mismos jóvenes profesionales que en 2005 buscaban desarrollo profesional, hoy son ejecutivos que exigen un mejor sueldo. Pero, antes que nada, mantienen y refuerzan otro tipo de vínculo con el trabajo que tiene que ver con la ética, el cumplimiento de las normas y la preocupación por el medio ambiente". "Ya pasada la crisis de 2001, el profesional busca crecer económicamente. Pero sabe que eso no es suficiente para trabajar en una empresa. Busca desarrollo y buen clima. Pero además hay una fuerte preocupación en el sector por la corrupción y porque hoy esas son las reglas de juego existentes", completo. En ese sentido, el 51% de los entrevistados afirmó que en el transcurso de su carrera en las empresas focalizadas en el área energética prefiere no tratar con los funcionarios del Estado. La mayoría -un 36,8%- sentenció que esta decisión se debe principalmente a la corrupción existente en el sector. Más energía alternativa La matriz energética cambiará gradualmente en los próximos diez años. En ese plazo, según la misma encuesta elaborada por el estudio Biset - Fernandez Löbbe la World Gas Conference 2009, el petróleo, el gas y el carbón perderán terreno frente a energías más limpias como la solar, la nuclear y la eólica. Empresarios y especialistas consultados estimaron que "la energía eólica y los biocombustibles son los tipos de energía visualizadas con mayor posibilidad de desarrollo. Sin embargo, gas, petróleo -e incluso carbón-, también obtienen algunas menciones". Lo consultados, no obstante, estimaron que el petróleo y el gas seguirán siendo una parte importante de la matriz energética. La causa es básicamente que habrá aún una importante disponibilidad de esos recursos en el futuro. "Al momento de elegir una compañía donde trabajar y desarrollarse profesionalmente, resulta significativa la importancia asignada a la responsabilidad empresaria sobre el medio ambiente", señalaron las conclusiones del estudio, que agregaron que "casi en el 90% de los casos esto resulta un elemento tomado en cuenta" y que prácticamente seis de cada diez entrevistados lo consideran de "mucha importancia". |