Por DOLORES AYERRA - Los bancos prefieren estar cada vez más líquidos. Así lo demuestran los últimos datos sobre Letras y Notas (Lebac y Nobac), que revelan que las entidades financieras están acortando los plazos de estos títulos que operan con el Banco Central (BCRA). En los dos últimos meses la duration promedio de la deuda se viene acortando y ahora se ubica en 142 días. “Durante el 2008, la duration promedio del stock de Lebac y Nobac se ubicaba por encima de los 200 días, y en el 2009 esta fue cayendo debido a que las nuevas letras y notas se licitaban a plazos más cortos, de 3 y 6 meses. De esta manera, la duration promedio del stock alcanzó pisos menores a los 110 días. Desde fines de agosto, se venía observando un incremento paulatino en los plazos de las nuevas licitaciones de Letras y Notas, consiguiendo el BCRA colocar instrumentos a 12 y 18 meses en reiteradas ocasiones. Sin embargo, en estos últimos dos meses la duration promedio se ha estado acortando de vuelta, y ahora se ubica en 142 días”, señala un informe de Delphos Investment.
La reducción no es azarosa. Coincide con un contexto más tumultuoso en el plano político como financiero a partir del conflicto que se generó al iniciar el año por la pretensión oficial de usar reservas para blindar la deuda de 2010 con organismos internacionales y tenedores privados–que costó la salida de Martín Redrado al frente de BCRA y que puso en jaque la permanencia de su sucesora, Mercedes Marcó del Pont–.
En esta línea, desde enero se revirtió el círculo virtuoso de entrada de capitales al país, y los fondos empezaron a fugarse. El mes pasado la salida fue por u$s 1.300 millones. Y aunque para marzo, los analistas estiman que habrá un freno en la dolarización, lo cierto es que bajo este escenario, los bancos se vuelcan a una mayor liquidez. “Existe una correlación entre las expectativas de fuga de capitales –entendida como la formación de activos en moneda extranjera– y la liquidez del sistema bancario. En momentos de mayor tensión de salida de capitales, los bancos necesitan estar más líquidos para poder responder a la demanda”, explicó Ramiro Castiñeira, economista de Econométrica.
De todas formas, vale aclarar que ninguno de los títulos que los bancos operan con el Central son de largo plazo. Desde el 2007, debido a la crisis financiera internacional, el stock de Nobac –que son los instrumentos más largos– se ha reducido drásticamente y por el lado de las Lebac, la mayoría responde a operaciones de entre tres y seis meses de plazo. En total las Letras y Notas que los bancos tienen en su poder superan los $ 40.000 millones, que sumado a los pases, préstamos de cortísimo plazo entre las entidades financieras y la autoridad monetaria, llegan a los $ 50.000 millones. La cifra preocupa, porque denota una extrema liquidez que sigue sin llegar al poder del sector privado a través del crédito. |