Los cambios en el nuevo documento, un paso necesario para el nuevo canje de deuda de 20.000 millones de dólares, remanente de la reestructuración del 2005, fueron mínimos respecto a la presentación anterior ante el regulador, dijo a Reuters una fuente que ha seguido de cerca el trámite.
El subsecretario de Financiamiento de Argentina, Adrián Cosentino, dijo a Reuters que la divulgación del documento indica que el país completó el proceso de preguntas de la SEC y ahora aguarda la aprobación del organismo para lanzar la operación.
"Ya hicimos toda la ronda de ida y vuelta de preguntas y respuestas, por lo cual ahora hay que esperar que la SEC apruebe formalmente, que es lo que se llama declararte 'effectiveness'. Con esto vos estás en la instancia final para presentar los últimos papeles y poner la oferta en el mercado", dijo el funcionario.
La divulgación del documento fue positivamente recibida por el mercado financiero y el riesgo país de Argentina experimentó una fuerte baja.
El economista Boris Segura, de RBS Securities para Latinoamérica, consideró que "la presentación no tiene detalles sobre la transacción, (...) pero muestra que están haciendo progresos firmes hacia la reapertura del canje de deuda".
Argentina busca concretar la operación para reconciliarse con el mercado financiero tras su traumática cesación de pagos hace ocho años.
El canje es considerado como un paso necesario para regresar a los mercados voluntarios de deuda, en momentos en que el país enfrenta un financiamiento ajustado.
Con el canje, Argentina busca regularizar la situación con los tenedores de bonos impagos que rechazaron la oferta en la reestructuración realizada hace cinco años.
Con la operación el país aspira también a recaudar por lo menos 1.000 millones de dólares en fondos frescos, aunque esto dependerá de las condiciones del mercado.
La divulgación del documento por la SEC provocó una fuerte caída del riesgo país de la banca JP Morgan 11EMJ, que mide el diferencial de tasa entre bonos locales y similares de Estados Unidos.
El indicador perforó hacia abajo la barrera de los 700 puntos básicos y se ubicaba en 669 puntos a las 1519 GMT.
"Todo lo que ayude al canje es favorable. Es muy posible que se concrete (rápidamente su lanzamiento), será positivo para el mercado y el riesgo país caerá de manera importante. A todos les conviene que el canje salga adelante", dijo Roberto Drimer, analista de la consultora Vatnet.