CANCUN, México (De una enviada especial).- Los países emergentes deberían contar con un prestamista mundial de última instancia en casos de crisis, y el Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene la capacidad de desempeñar ese papel, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), difundido ayer. Por ahora, sin embargo, Nicolás Eyzaguirre, director del Departamento para el Hemisferio Occidental del Fondo, reconoció que la relación con la Argentina con el organismo es poca, por no decir nula. -¿Tienen algún tipo de contacto con el Gobierno? -Como sabe, la Argentina tiene un director ejecutivo en el FMI y, obviamente, conversamos con las autoridades argentinas a través de él. Pero, por el momento, no hemos tenido consultas relacionadas con el artículo IV, que es la forma en que el FMI dialoga con los países. -¿Tiene previsto encontrarse con Boudou en la Asamblea del BID? -No hemos concertado nada todavía, pero no lo descarto. Ya está claro en ambos lados que, de momento, la Argentina está concentrada en el canje de la deuda. Nosotros creemos que, sin duda alguna, lo que corresponde es volver a tener relaciones fluidas, como las tenemos con todos los países del mundo. Pero la palabra la tiene la Argentina. -¿Cómo ve el inminente anuncio del canje de deuda del país? -Siempre hemos favorecido la normalización de la situación pendiente con acreedores. Por lo tanto, un eventual canje de la deuda, y si eso va a acercando a la Argentina a reacceder a los mercados voluntarios, es bueno para el pueblo argentino. -Economía dice que después del canje viene la negociación con el Club de París. ¿Cómo juega el FMI? -No hemos tenido aproximaciones en ese sentido, y es un tema entre la Argentina y el Club de París. Si la Argentina pone condiciones, es un tema del Club de París, no del FMI. -¿Cómo ve la economía argentina? -Como la mayoría de las economías de Sudamérica, comenzando a dinamizarse, pero parece que a un ritmo algo inferior a lo que vemos en otros países, posiblemente ligado a que el crédito externo todavía no fluye en la misma medida que en otras latitudes. De acuerdo con el documento que el BID difundió ayer, "el FMI es la institución mejor ubicada para administrar" el rol de prestamista de última instancia. El mecanismo, sin embargo, sólo podría ser utilizado por los países con buen comportamiento macroeconómico, como ya es el caso con la línea de crédito flexible que el FMI creó hace un año, según señala el documento. México, por ejemplo, usó esa línea a título precautorio, con condiciones mucho más suaves que los créditos tradicionales del FMI, gracias a su buen comportamiento en los últimos años. |