–¿Qué es el canje de deuda?
–El Gobierno dejó de pagar en 2002 la deuda pública, por un valor de u$s 81.800 millones. En 2005 ofreció un canje para cambiar los bonos impagos por tres tipos de nuevos bonos: Par, Cuasi Par y Discount. Ese primer canje tuvo una aceptación de 75%. Significa que todavía 25% (unos u$s 20.000 millones) de la deuda impaga está en manos de tenedores privados. Ahora, el Gobierno habilita nuevamente el canje, para que estos tenedores puedan entregar sus bonos impagos y recibir nuevos bonos.
–¿Quién tiene bonos en default?
–Cuando se produjo el default de la Argentina, la deuda pública estaba distribuida entre inversores mayoristas de Wall Street y miles de inversores minoristas en Alemania, Italia y Japón. En el primer canje ingresaron mayormente los fondos de inversión mientras que muchos pequeños ahorristas mal asesorados prefirieron reclamar el pago de los bonos por la vía judicial. Tampoco ingresaron los denominados fondos buitres, que prefieren también la vía judicial aún a costa de esperar más tiempo. Actualmente, hay varios juicios contra el país. La mayoría los concentra el juez del distrito sur de Nueva York, Thomas Griessa. aunque falló a favor de los bonistas, ninguno pudo cobrar por no encontrar propiedades embargables del Estado argentino en el exterior
–¿Quienes pueden entrar al nuevo canje?
–El canje estará abierto para todos los tenedores de bonos en impagos. Sin embargo, se espera alcanzar una aceptación de 65%, lo que representaría unos u$s 13.000 millones. El resto permanecerá en manos de los fondos buitres que seguirán accionando judicialmente para recuperar el valor nominal de la deuda. En antecedentes como la reestructuración de la deuda de Perú, después de varios años llegaron a acuerdos que reconocía casi la totalidad de la deuda.
–¿Es obligatorio ingresar al canje”?
–La adhesión al canje es voluntaria. Pueden optar por quedarse con los antiguos bonos en default y recurrir a la justicia. Pero por los tiempos y las posibilidades de recuperar la inversión, los analistas recomiendan aprovechar esta reapertura.
–¿En qué consiste la oferta?
–La oferta que hará la Argentina todavía no se anunció. Se espera que sea similar al canje original de 2005. El ministro de Economía, Amado Boudou, dijo que será un poco menos atractiva que en aquella oportunidad, pero no dio precisiones. La gran diferencia está en cuándo compró los bonos en default. Si es un tenedor primario –es decir, antes de que se declare el default en diciembre de 2001– seguramente considerará que recupera una cifra menor a la inversión original. En cambio, quienes compraron bonos después del default pueden obtener una renta importante, que puede implicar una ganancia de hasta 50%. La relación final se conocerá cuando se anuncie la oferta.
–¿Existen incentivo para entrar en el canje?
–En la oferta de 2005, se agregó un cupón atado a la evolución del PIB que implicaba un pago extra del 5% cuando el crecimiento de la economía superaba lo esperado en el Presupuesto. Todo indica que en la nueva oferta se mantendrá ese incentivo, que fue determinante para obtener una mayor adhesión en el primer canje.
–¿Ya se puede ingresar al canje?
–El Gobierno obtuvo este fin de semana el visto bueno de la SEC (la comisión de valores de Estados Unidos) para realizar la oferta. Pero todavía resta inscribirla en las bolsas de Luxemburgo, Italia y Japón. El proceso puede demorar dos semanas. Si no hay objeciones, posiblemente entre la primer y segunda semana de abril se abra la posibilidad de adherir al canje. Habrá entre una y dos semanas para realizar los trámites y entregar los títulos viejos y después se entregarán los nuevos bonos.
–¿Qué pasa si el canje es un fracaso?
–La alta participación de fondos institucionales garantizan el éxito de la operación. De todas maneras, Argentina tuvo cerrada la posibilidad de emitir nueva deuda voluntaria en mercados internacionales durante los últimos diez años. De persistir en default, seguirá esa situación y se complicará la posibilidad del Gobierno y las empresas de acceder a créditos baratos aprovechando el contexto internacional.
–¿Qué pasa con el FMI?
La Argentina pagó toda la deuda al FMI en enero de 2006. Desde entonces, el organismo dejó de auditar las cuentas fiscales del país. Si bien no hay ninguna obligación de someterse a esa auditoría, los países que son miembros del Fondo aceptan exponerse a lo que se denomina Articulo 4´, un informe técnico que refleja la situación fiscal y el nivel de actividad económica y la sustentabilidad de las políticas. Los gobierno de Néstor Krichner y Cristina Fernández se negaron sistemáticamente. Esto implica que no hay un auditor y que solo estén disponibles los números oficiales.
Además, el país nunca entró en default con los bancos de fomento, como el BID y Banco Mundial. |