Informes de prensa señalaron que Grecia quería enmendar el acuerdo de mes pasado para evitar la contribución del Fondo Monetario Internacional, y que los bancos griegos se estaban viendo duramente afectados por la crisis, ya que los grandes ahorristas estaban trasladando su dinero al extranjero.
Una ola de ventas de euros impulsó al dólar, que también ha sido respaldado por recientes datos económicos sólidos de Estados Unidos y las crecientes expectativas de que la Reserva Federal pueda endurecer su política monetaria más temprano que tarde.
"La situación de Grecia es una carga sobre el euro. El hecho de que los diferenciales (de la deuda griega) se hayan ampliado (...) por las noticias, plantean interrogantes sobre la capacidad de Atenas de refinanciar" sus pasivos, dijo Fergal Smith, estratega de mercado de Canada at Action Economics en Toronto.
Aunque Grecia negó que pretenda modificar el acuerdo entre la UE y el FMI, su desmentido no logró ahuyentar los temores de los inversionistas, que llevaron al diferencial entre el bono helénico a 10 años y el referencial de Alemania a un nuevo máximo en la historia de la zona euro por sobre los 400 puntos básicos.
En el inicio de las operaciones en Nueva York, el euro EUR= caía un 0,9 por ciento a 1,3367 dólares, tras tocar los 1,3357 dólares, su menor nivel en más de una semana, según datos de Reuters. La moneda europea también caía un 1,3 por ciento frente al yen, a 125,55 unidades EURJPY=.
"La tendencia a la baja del euro se mantiene intacta, basada en el deterioro de la brecha de rendimiento y la incertidumbre sobre la situación fiscal de Grecia", dijo Ashraf Laidi, estratega de mercado de CMC Markets en Londres.
Frente a una canasta de seis monedas de referencia, el índice dólar .DXY subía un 0,6 por ciento, a 81,562.
Más adelante en la sesión, la Reserva Federal de Estados Unidos divulgará las minutas de su reunión de política monetaria de marzo, lo que también podría generar reacciones en el mercado de divisas.
El dólar australiano AUD=D4 subía a 0,9259 dólares, su mejor nivel desde fines de enero, después de que el banco central de Australia elevara su tasa de interés en 25 puntos básicos al 4,25 por ciento.
Esto ayudó a impulsar al dólar canadiense CAD=D4, que quebró el nivel paritario frente al dólar estadounidense por primera vez desde julio del 2008, al trepar a 0,9999 unidades.