El canje de los u$s 20.000 millones en títulos públicos que permanecen en default depende ahora de los organismos reguladores de Europa y Japón. El Gobierno espera el aval final de las comisiones de valores de Alemania, Italia, Luxemburgo y Japón para poder presentar la oferta a los holdouts el miércoles próximo, fecha fijada por el ministro de Economía, Amado Boudou, como la apertura de la operación. El tiempo apremia: en los últimos días, la suba de los títulos públicos llevó la tasa que le exigirían a la Argentina para conseguir nuevo financiamiento a menos del 10% en dólares.
Si bien el Palacio de Hacienda no confirmó si buscará los u$s 1.000 millones que podría obtener junto con el canje, sigue con atención la cotización de los bonos y admite que la tasa es cada día más seductora. La idea que se impone desde la semana pasada es la de realizar la emisión de nueva deuda durante las cuatro semanas que se extenderá el canje, una vez que hayan ingresado los inversores institucionales pero no haya vencido el plazo para la entrada de los minoristas.
El mercado descuenta que si el Gobierno emite hoy el bono Global 17, conseguiría una tasa apenas inferior al 10%. Pero Economía repite que no quiere dar señales apresuradas a los inversores convalidando intereses elevados. En ese sentido, el fallo judicial que convalidó el pago de los vencimientos de deuda a acreedores privados con reservas alivió las necesidades de financiamiento y podría ser empleado por el Ejecutivo para captar dinero a menor precio.
Además, el mundo inversor dirigió con calma los recortes en la oferta a los holdouts, que vendrán por el lado de los intereses caídos de los Cupones PBI entre 2005 y 2007 y, muy probablemente, 2008. Según trascendió, los detalles de la oferta ya están elaborados y sólo falta el aval político. Por los valores actuales de los bonos, una propuesta que no contemple los pagos relacionados con el desempeño de la economía en los últimos años valdría unos u$s 50 por cada u$s 100 en default.
La semana próxima, una vez oficializada la oferta a los bonistas, funcionarios de la Secretaría de Finanzas comenzarán el road show por los países con una cantidad importante de tenedores de bonos en default, como Japón, Italia, Alemania y los Estados Unidos.
Boudou ratificó ayer ante la prensa que espera un piso de aceptación del 60%, aunque por lo bajo tanto Economía como distintos analistas privados manejan niveles cercanos al 80%.
En otro orden de cosas, Boudou y otros funcionarios del Gobierno volvieron a relativizar la inflación y culparon a los empresarios por la suba del costo de vida. “A los precios no los sube ni el Indec ni el Gobierno”, dijo Boudou. El ministro agregó: “No hay causas estructurales para que Argentina tenga inflación” y sostuvo que se van a “fortalecer los controles y el seguimiento”.
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