Por MATÍAS BONELLI - El combo entre el crecimiento del consumo y el congelamiento del mercado de alquiler de departamentos abrió un nuevo negocio para algunos inversores. Habituados a incursionar en rubros tal vez más tradicionales, como la renta de edificios, hoy estos hombres de negocios comienzan a mirar con mayor atención nuevos horizontes, como la compra de locales comerciales para luego volcarlos al mercado de alquiler.
“No se trata más que de una cuestión de conveniencia económica. Desde hace ya algunos meses la rentabilidad del negocio de alquiler de departamentos se estancó, mientras que la de los locales comerciales muestra mejoras. Esto provocó la aparición de varios inversores que nada tienen que ver con este negocio”, explicó a El Cronista Jorge Toselli, titular de JT Inmobiliaria.
Si bien todo depende de la ubicación y la calidad del inmueble, hoy la rentabilidad mensual que ofrece el alquiler de un departamento se posiciona entre el 5% y el 6 por ciento. En el caso de los locales comerciales, en cambio, el beneficio es bastante más tentador. Pueden brindar rentas de entre 9% y 11%, siempre dependiendo del lugar en el que se encuentren.
“El inversor tradicional de locales comerciales estuvo siempre activo, aunque ahora se suman nuevos actores. Hay mucha gente que nunca formó parte de este negocio y ahora, como lo ve atractivo, intenta sumarse”, dijo Pablo Vivot, director del área de locales comerciales de la inmobiliaria LJ Ramos.
El especialista, además, resaltó las diferencias que existen entre los “viejos” y los “nuevos” jugadores del mercado.
“Aquellos que no conocen el sector llegan con pretensiones que escapan a la realidad; pretenden ubicaciones que son imposibles no sólo por el dinero del que disponen, sino también por el simple hecho de que se trata de inmuebles que hace años que no salen a la venta dado su alto potencial”, sostuvo Vivot.
La atracción que generan los locales tiene que ver con el crecimiento del consumo. Según estudios privados, este año crecerá cerca de un 22% en algunos sectores de la sociedad, lo que da un nuevo impulso al sector de los locales comerciales.
Toselli afirmó que durante enero y febrero (en rigor, dos meses en los que la actividad económica no se muestra muy activa) “había locales vacíos”, mientras que hoy “no sólo están ocupados, sino que se colocaron al valor que el propietario pretendía”. También se refirió a las exigencias de algunos dueños de locales. “Los que los tienen vacíos es porque exageran en lo que piden, porque interesados sobran”, marcó.
El precio más alto para alquilar un local es el de la avenida Alvear y Ayacucho, con u$s 90 por metro cuadrado, históricamente el más caro del país.
En el segundo escalón aparece la esquina de Rivadavia y Boyacá, con u$s 40 por metro cuadrado, seguido por la zona de Palermo Soho, con u$s 35 por metro cuadrado, al igual que Defensa y Humberto Primo, en pleno San Telmo.
Estos valores son similares a los que se manejaban el año pasado, aunque se encuentran por debajo de los que se manejaron en 2008, la esquina de Alvear y Ayacucho cotizaba en torno de los u$s 120 por metro cuadrado, mientras que el segundo lugar lo ocupaba la zona de Defensa y Humberto Primo, con u$s 50 por metro cuadrado.
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